sábado, enero 21, 2012

23er. Aniversario de Heroísmo y Traición

 Por: Carlos E. Viana


Ataque terrorista al Cuartel del RI 3 General Belgrano. Algunos interrogantes sobre Robert K. Goldman (CIDH), Raúl Alfonsín, sus colaboradores y Néstor y Cristina Kirchner y la actuación de Daniel Ortega y Fidel Castro. “¿Quién no respetará de hoy en adelante a los cuerpos militares de Buenos Aires?” Proclama de la Primera Junta de Gobierno del 29 de mayo de 1810, creando el Regimiento de Infantería Nro. 3.



Por Carlos E. Viana para el Informador Público
La Tablada 23 de enero de 1989, 6 de la mañana.
Un grupo terrorista asalta el Cuartel del RI 3 General Manuel Belgrano, de la Tablada, mediante un camión que derriba su puerta y arrolla al soldado conscripto de 19 años que montaba guardia cuerpo a tierra con un fusil FAP. Los atacantes tenían lanzagrandas RPG2 y RPG7, de origen soviético y chino, que son las que utilizaban las tropas nicaragüenses llamadas sandinistas, en ese entonces bajo el mando del Presidente de Nicaragua Daniel Ortega.
Son asesinados cuatro soldados conscriptos de 19 años, que cumplían el servicio militar obligatorio y en total 13 efectivos del Ejército y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Esta última fuerza es la que rodea el cuartel de inmediato a las siete de la mañana y cerca de los invasores. Recién a media mañana, cinco o seis horas después, el Presidente Alfonsín ordena que concurran fuerza del Ejército para recuperar la unidad, demora que causa más bajas entre los defensores del regimiento y que resulta inexplicable en el Presidente que como Comandante en Jefe de las FFAA, es responsable por su seguridad. El Presidente se había comunicado con su Ministro del Interior Enrique Nosiglia, informándole del ataque y pidiendo que se reuniera con él. ¿Porque el Presidente demoró seis horas en ordenar el contraataque de tropas del Ejército, mientras que la Policía de la Provincia de Buenos lo hizo de inmediato?
¿Por qué la justicia no investigó si Nosiglia se había reunido previamente en Brasil con miembros del MTP, que reivindicó el ataque, entre ellos su íntimo amigo Francisco Provenzano?
Poco antes del mediodía el vocero presidencial José Ignacio López informó que se trataba de un ataque de militares carapintadas, pero después dijo que solo eran atacantes y al final reconoció que eran terroristas. ¿Por qué estas contradicciones?
El Preludio del ataque
Diez días antes del ataque, el periodista Guillermo Cherashny había denunciado en El Informador Público, que el ERP liderado por Gorriarán Merlo y la Junta Coordinadora Nacional de la UCR Capital -que lideraba Nosiglia- tenían contactos y que Gorriarán había invertido un millón de dólares en un importante diario de centroizquierda. El 20 de enero, Cherashny denunció un encuentro entre Nosiglia y los dirigentes del MTP-ERP Felicetti y Provenzano, este último muerto en el ataque, pero además habían mantenido a fines de diciembre una reunión en la Confitería Paladium. Según esta denuncia, Nosiglia les había pedido a los dirigentes del MTP que denunciasen un pacto entre Menem y Seineldín. Nosiglia y Provenzano eran amigos íntimos y de familia. No obstante durante el juicio por el asalto Nosiglia negó conocerlo, por lo que fue acusado de falso testimonio, lo mismo que con Felicetti quien no concurrió al juicio ese día para evitar un careo. Por su parte Jorge Baños otros de los miembros del MTP-ERP caído en el asalto, había comprado un departamento en Barrio Norte (Buenos Aires), con uno de los celebres crédito del Banco Hipotecario Nacional dirigido por Aníbal Reinaldo (Coordinadora - radical), mientras que Carlos Becerra Secretario General de la Presidencia también había mantenido relaciones con el MTP-ERP.
El objetivo
El gobierno de Raúl Alfonsín estaba preocupado por las encuestas que favorecían a Carlos Menem para las próximas elecciones presidenciales. Se habría fijado una estrategia mediante la cual este grupo terrorista actuaría al principio como un levantamiento carapintada del ejército, que sería reprimido en principio por el grupo terrorista mismo. Esto daría la excusa para declarar el estado de sitio y el Presidente Alfonsín gobernaría por decreto y acusando al PJ de intento de golpe de estado. Ya había un antecedente cuando en 1985, el gobierno había tomado esta medida de excepción para amedrentar al periodismo.
Daniel Ortega y Fidel Castro
La porción de terroristas extranjeros provinieron de campos de entrenamiento en Nicaragua, apoyados por agentes de la DGI (Dirección General de Inteligencia) cubana. Ellos tomaron la decisión, ya que Gorriarán Merlo comandante del ataque; uno de los asesinos del empresario italiano Oberdan Salustro (FIAT) y de María Cistina Viola de tres años de edad; se encontraba refugiado en Nicaragua, donde había colaborado en la represión y tortura contra opositores y tenía un grado militar. El armamento en parte era el que se estaba utilizando en dicho país. El gobierno de Nicaragua hizo aportes financieros al MTP, en el año previo al ataque. Daniel Ortega, actual presidente socialista de Nicaragua y Fidel Castro brindaron el apoyo logístico, tropas e impulsaron el ataque.
La Crueldad y el Heroísmo
El propio Presidente Alfonsín, fracasado el asalto, se vio obligado a reconocer la crueldad de los atacantes. Una de las guerrilleras herida le pidió a un compañero, que si ella moría, él matara a un soldado conscripto prisionero de 18 años. Murió y el terrorista ejecutó fríamente el pedido. Mientras, desde los edificios aledaños al cuartel guerrilleros apostados, hacían de francotiradores, entre ellos Gorriarán Merlo y su hija que abandonaron a sus compañeros cuando vieron que estaban perdidos. El saldo de muertos de propias tropas fue de nueve integrantes del Ejército Argentino y dos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La cantidad de heridos y mutilados alcanzó a treinta y siete hombres, algunos de ellos de suma gravedad y otros con lamentables mutilaciones corporales (pérdida de ambas piernas, pérdida de un ojo, etc.). El soldado Roberto Taddía (19 años) se encontraba barriendo las inmediaciones de dicha dependencia. Fue asesinado mientras tenía una escoba en la mano. Fue el primer muerto.
 Mayor Horacio Fernández Cutiello (h), impidió con el fuego de su FAL la toma de la Jefatura de la unidad. Al salir para continuar combatiendo recibe un balazo en la espalda y ya caído de bruces, lo dan vuelta y le disparan con una itaca en el rostro. Tenía cuatro hijos.
El Teniente Ricardo Rolón se introdujo valientemente en uno de los edificios tomados por los terroristas, recibiendo el fuego enemigo, lo cual le produce la muerte. Era Rosarino, pero no figura en los museos de la Memoria que fundaron Obeid (PJ), Binner (PS), Lifchitz (PS) y mantiene Fein (PS).
El Sargento Ayudante Ricardo Esquivel es muerto cuando trata de ayudar a heridos. Tenía un hijo. El Sargento Ramón Orué, es muerto cuando se enfrenta con dos terroristas que intentaban huir. También tenía hijos.
El Cabo Primero José Albornoz se adelanta a su fracción defendiendo el polvorín de la unidad, siendo alcanzado por el fuego terrorista que le produce la muerte. Era padre de un bebe de un mes.
El Soldado Martín I. Díaz (19 años de edad), defiende valientemente su puesto de centinela hasta que es asesinado de un tiro en el pecho. Mueren también combatiendo heroicamente, el Comisario Inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Emilio García García y el Sargento Manuel Soria, Mientras que al Comisario Luis Alberto Re los terroristas le volaron ambas piernas con un disparo de mortero. El teniente Coronel Luis Zamudio y es herido de un tiro por la espalda y el Teniente Coronel Nani, héroe de Malvinas, pierde un ojo en la recuperación del cuartel.
La Comisión de Interamericana de “Derechos Humanos”
En 1999 y en el 2000 el entonces Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Robert K. Goldman y el Secretario Ejecutivo de la misma Jorge A. Taiana, hicieron visitas a la Argentina exigiendo que el Congreso apruebe una ley que permita a los entonces terroristas por el asalto al cuartel de La Tablada hacer una apelación, lo cual significaba la libertad de los mismos.
Cave aclarar que Goldman fue relator para los casos de Argentina y Colombia. En un mensaje que dio en una reunión de la CIDH en Colombia dijo, “En lo que se refiere a la aplicación de la Convención Americana y otros tratados de derechos humanos, la Comisión considera que en la medida en que estos grupos actúen como agentes o mandatarios del Estado o sus actos ilícitos cuentan con la aquiescencia, anuencia o tolerancia de éste, sus acciones pueden resultar imputables al Estado y generar su responsabilidad internacional”. Debemos recordarle al Dr. Robert K. Goldman que en el ataque al RI 3 en La Tablada, participaron guerrilleros entrenados en Nicaragua y con el apoyo de inteligencia de la DGI (Inteligencia) cubana, por lo cual él debería haber investigado este hecho y más aún, dadas las sospechas y pruebas de las relaciones entre el entonces Ministro del Interior Enrique Nosiglia y otros miembros de ese gobierno, incluido el Presidente Alfonsín, el relator debería haber pedido la investigación del hecho, porque habrían estado involucrados tres estados, Nicaragua, Cuba y el gobierno argentino.
El espíritu de los principios de la Comisión Interamericana de Derechos humanos, debería ser la justicia y la misma norma para todos los estados, cosa que el profesor de College of Law de Washington DC y codirector del “Center for Human Rights of the American University”, parece ignorar, lo mismo que los otros comisionados de la CIDH.
Con respecto al Juez German Castelli de Morón (Argentina) y el Fiscal Federal Sebastián Bazo en el 2008, en la resolución que ordenaba la detención del General Alfredo Arrillaga comandante de las tropas que recuperaron el cuartel y del Coronel Jorge E. Varando, dijeron: “a la luz de lo expuesto, el resultado de los informes mencionados dan plena razón a las conclusiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en punto a que (los nueve presuntos fusilados) habrían perecido en el lugar, en manos de agentes del Estado y, a su vez, pone en evidencia la fragilidad de los argumentos del Estado argentino”. ¿Porque no pide la citación de Nosiglia y de Alfonsín (en ese entonces con vida), ambos sospechados de complicidad?
El 23 se cumple el 23er. Aniversario de el ataque al Regimiento 3 de Infantería General Belgrano. Los criminales y quienes traicionaron a la patria apoyándolos, están el libertad, los héroes que recuperaron el cuartel en nombre de Argentina están muertos, algunos presos, otros con la amenaza de ser detenidos, mientras, tanto Néstor como Cristina Kirchner se abrazaron con los asesinos Fidel Castro y Daniel Ortega y la CIDH ignora los más elementales derechos humanos de quienes jugaron su vida defendiendo la libertad.
Nosotros no podemos menos que rendirle un sentido homenaje a los caídos, heridos y veteranos, que heroicamente defendieron la bandera celeste y blanca y solidarizarnos con los presos políticos que están acusados de haberla honrado.
El epígrafe con el párrafo de la proclama de la Primera Junta del 29 de mayo de 1810, decretando la creación del Regimiento 3 de Infantería, muestra el abismo entre el patriotismo de la misma y las actitudes de Alfonsín y los Kirchner.


miércoles, enero 18, 2012

CONVOCATORIA

POR ELLOS...



Y POR MUCHOS MÁS...





ESTE VIERNES 20 DE ENERO DE 2012 A LAS 18 HS. VAMOS AL CONGRESO






AV. RIVADAVIA Y CALLAO. NO FALTES!!!!























































martes, diciembre 27, 2011

EL CUENTO DE "EL TIO"

DESDE EL OTRO LADO DEL RELATO. Por Andrea Palomas Alarcón.

                          Sólo Cámpora pudo nombrar a este pelotudo de ministro del Interior”. “El escarmiento. La ofensiva de Perón contra Cámpora y los Montoneros. 1973-1974”.Juan B. Yofre.

La frase es atribuida a Perón respecto del Ministro del Interior de Cámpora, Esteban Justo Righi, (a) el “Bebe”, actual Procurador General de la Nación y jefe de los funcionarios estatales que sobreactúan  la vendetta judicial  contra los que vencieron al terrorismo subversivo.
Érase una vez, un país en el que la Cenicienta quería ser reina, las abuelitas querían ser lobos y los dinosaurios marchaban torpes, posando  más o menos de unicornios.
En ese país artificial, la herramienta de Perón para volver a la Presidencia bien pudo adquirir vida propia, como si un díscolo  pararrayos reclamara el control de las noches estrelladas, de las tardes con sol. Un sinsentido.
“El tío” Campora preparó el regreso de Perón. Fue elegido por el mismo Perón y desechado de inmediato,  consumada la tarea. Desechado, dígase de una vez, de mal modo y con disgusto, sin gratitudes ni diplomas. Despedido por la puerta de atrás. Perón estaba disgustado con Cámpora por sus contactos con la izquierda, su incapacidad para controlar la violencia y porque ya no le servía. Tampoco Cámpora pensó jamás, dígase también,  enfrentar a Perón.  Cedió sumisamente a su destino de herramienta del regreso de Perón.
Los peronistas culposos, perfilados por Asís, (léase gatopardistas izquierdosos) que usan a Perón para ganar elecciones rescatan el nombre de Cámpora para diferenciarse de Perón. Lo invocan como una suerte de coartada; le apuntan a Perón desde su propia tropa, desde la propia y la vereda de enfrente.
El relato… En esa patria postiza los camporistas se adueñaron del relato que no es otra cosa que el “érase una vez” y el “colorín colorado…”, un cuento. El cuento  que es real mientras dure el relato, junto al fogón o en la mullida cama, después de los rezos de los niños.
El relato de diversas formas y colores. El patriótico, el biográfico, el político, el estético. El cuento de El Tío.

   De derecha a izquierda el primero es Righi, a su lado Cámpora. El resto, miembros de Montoneros.

El  relato narra que miles de “jóvenes idealistas”  se alzaron contra una dictadura, en defensa de la democracia, de la proteína en la dieta de los pobres, de los pueblos originarios, del aborto libre, seguro y gratuito, de los derechos de tercera generación que no eran conocidos todavía pero que pronto serán ingresados al relato y habrán estado allí desde siempre.
Continúa con miles de jóvenes masacrados para imponer un modelo, un distinto relato: la economía de mercado. Desaparecidos, violados y violadas, arrojados desde aviones al mar, todavía vivos. Treinta mil.
Si hasta el ministro camporista que concitó el exabrupto de Perón fue un “desaparecido” según el relato. 

Inconsistencias del Pensamiento, Unico, Oficial.

Con el número de CONADEP 4320,  Esteban Justo Righi, el “Bebe”, figura  desaparecido sin mayores datos de su paso por los centros clandestinos de detención. Será  porque, en verdad, marchó rumbo al exilio, a México, en pleno gobierno de Perón  (1973) y permaneció allí hasta que en 1983 volvió la democracia. El relato todavía no ideó Centros Clandestinos de Detención en el extranjero.
Hoy, el “Bebe” es el jefe de los fiscales que acusan los delitos de “lesa humanidad”.  Antes, había sido el Ministro del Interior bajo cuya cartera se abrieron las cárceles liberando los terroristas que desataron la violencia setentista.
Los listados de la CONADEP comenzaron a confeccionarse en el año 1984, casi al mismo tiempo que el “Bebe” volvía de México. ¿Ignoraba Righi  que se encontraba en esas listas? ¿Sus parientes o amigos denunciantes, ignoraban que pasó diez años en México y que volvió en el  84, para enseñar Derecho Penal en la UBA?
En algún punto, el relato se vio cara a cara con  la realidad y tuvieron que retocar las listas de “desaparecidos” para evitar una colisión frontal que provocara un cataclismo. Es que la realidad, por poca prensa que disfrute, tiene ese efecto sobre el relato cuando lo choca de frente; lo pulveriza.
De esa forma aparecieron las listas “revisadas” de las que -además del “Bebe”- desaparecieron (valga la redundancia) varios “desaparecidos”:  una Ministro de la Corte, un Juez provincial  de Buenos Aires,  uno de los hijos de Hebe de Bonafini, entre otros.
Sí. Más allá de las leyendas urbanas, que no son otra cosa que relatos, uno de los hijos de Hebe de Bonafini  apareció. Aleluya! El hijo de Hebe volvió a casa.
En los listados originales de la CONADEP, Bonafini tenía dos hijos “desaparecidos”, Raul y Jorge: denuncias Nº 602 y 603. En los listados “revisados” de la CONADEP (revisados veinticinco años después), sólo Raúl permanece “desaparecido”, Jorge ya no figura. Ninguna explicación se ha deslizado pero no existe margen para error, el que figuraba no figura. Fue borrado junto a otros tantos chascos ostentosos.
Antes de que los dramaturgos del relato nos llamen de esas formas chistosas: “apologistas del proceso”; “negacionistas del holocausto”,  aclaramos que esto no es más que información oficial.


JORGE OMAR BONAFINI YA NO FIGURA COMO “DESAPARECIDO”.

Sin embargo, Hebe sigue hablando en plural: “sus hijos”. Raúl, resta aparecer, aunque según la denuncia de Schoklender ante el juzgado de Oyarbide,  apareció en alguna otra lista menos oficial de un  Banco de Asturias, al que se envía dinero desde cierta financiera de la Av. Córdoba. Pero esa... esa es otra historia.
Lo cierto es que Jorge Omar Bonafini ya no figura como “desaparecido”.
Si yo, ciudadana de a pie lo conozco, el periodismo, ¿no lo sabe? ¿Por qué dejaron que Hebe nos mintiera más de veinte años y la desenmascaran ahora, que también le apuntan a los Kirchner? ¿Por qué insisten con la novela de los treinta mil si el número es visiblemente menor y más  dudoso?
Ahora el periodismo teme que vengan por ellos, porque los dejaron afuera del relato, en la banquina del cuento del tío. Buscan nuestra simpatía pero... ¿cuándo el periodismo argentino estuvo de nuestro lado? Cuando nos informó a los ciudadanos con objetividad? ¿Cuándo el periodismo argentino se hizo eco de nuestras preferencias, nuestros miedos, nuestras tendencias de pensamiento, si tañen el parche sólo por los derechos humanos de un sector? ¿Si ignoran el aniversario del crimen de Larrabure o del copamiento del Regimiento de Infantería de Monte? ¿Cuándo el periodismo reflejó nuestro pensamiento si llaman a Fidel presidente y a  Videla dictador? ¿Si pintan a Patti como criminal y a Bonasso como ecologista?¿Cuándo  le dieron lugar a los periodistas que reflejan el pensamiento argentino, si el 90% de los periodistas que trabajan en los medios son de izquierda y sólo el 5% del electorado lo es? ¿Por qué si un pobre tipo se defiende en un asalto lo llaman “Justiciero” para que las autoridades  tengan que caerle encima? Tampoco hablaron nunca claramente sobre los negocios de  Bonafini  o de  Carlotto, que bien los conocen. Lo hacen ahora cuando que ya sienten que golpean a su puerta.


DE GRAMSCI A CLARIN.

Los medios periodísticos  han seguido durante décadas el mandato gramsciano destruyendo el estilo de vida que los argentinos elegimos como Nación.
Ahora nosotros debemos solidarizarnos con la persecución que el kirchnerato ha emprendido contra ellos. ¿Por qué? Si fueron socios de los Kirchner  hasta que el alacrán les picó la espalda.
El periodismo, salvo honrosas excepciones (que han sufrido la persecución mucho antes que los multimedios), nos quiso imponer un falso relato; un relato que ahora viene por ellos.
Este gobierno  está decidido a reescribir su pasado de conformistas usureros por uno de héroes de la resistencia,  por “juristas” detenidos “varias veces” (Der Spiegel 3/09/10 ) y, ¿por qué no? Próceres de mármol. Reinventándose como los salvadores del caos del 2001, saben que el argentino teme más al caos que a la tiranía. Todo el que ahora esté contra esta burbuja será un terrorista, un fascista, un nazi, tendrá mal aliento y padecerá de hemorroides.
Saben que el relato es impunidad, es borrar  delitos y faltas  y atribuírselos a otros. Reescribir el pasado y prometer un futuro imposible, postergable, colgado de un arco iris de utilería, que siempre estará allí mas siempre lejos.
Medios hegemónicos, monopólicos, genocidas, gorilas...bienvenidos a este lado del relato.






domingo, diciembre 25, 2011

Generación Y: El cinismo como escudo. Por Yoani Sánchez

Mientras la dictadura cubana envejece y caduca, la resistencia se renueva. Ejemplo de ello es este caleidoscopio de voces en el que cinco escritores cubanos, todos nacidos cuando la Revolución ya estaba allí, examinan distintos aspectos de la vida en la isla.




Generación Y



El cinismo como escudo

Regresemos al escenario donde se concibió esta generación que hoy exhibe su exótica “i griega” como si de un tirapiedras se tratara. Habían comenzado los años setenta y apenas tres acciones podían realizarse sin presentar un permiso o una cartilla de racionamiento: comprar un periódico, subir al ómnibus y nombrar los hijos. La frustración de la soñada zafra de los diez millones había comenzado a resquebrajar el sueño de quienes ya tenían edad de ser padres. Junto a la papilla de malanga, ellos nos administraron los primeros vestigios de desesperanza, las incipientes dudas sobre el proceso social al que habían entregado su juventud.

Como en un vaticinio onomástico, los recién surgidos Yanisleidy, Yohandry o Yampier adelantaban que no sólo se rompería con la aburrida secuencia de Pablos, Josés o Marías, sino que la línea de la utopía y el sacrificio también se vería truncada. Nacimos cuando ya los brazos del Kremlin habían rodeado a esta isla y en los estanquillos se abarrotaban sus revistas de muchos colores y pocas verdades. La guerra de Vietnam sería un recuerdo que no cargaríamos y los huevos que vimos tirar cuando el éxodo del Mariel resonarían largos años en nuestras cabezas. No había manera de que fuéramos rebeldes, mirando los lacrimógenos dibujos animados rusos y obligados a escuchar los interminables discursos del entonces robusto Máximo Líder.

Pioneritos de pañoleta y consigna guevariana, aprendimos rápidamente que la máscara era la única protección para no ser señalados y amonestados. Bebimos del oportunismo de nuestros padres y de la ironía de los abuelos que habían dudado –calladamente– del grupo barbado que descendió de las montañas. Vimos partir a los amigos, en sucesivas oleadas migratorias, y un buen día armamos nosotros mismos la balsa de la desilusión que nos llevara a cualquier parte. Nos inocularon la sensación de que la isla no nos pertenecía, y era sólo un premio ganado por quienes recitaban sus hazañas, hasta el cansancio.

Un laboratorio de experimento social, ese en el que nos criamos los escépticos jóvenes que hoy tenemos entre 25 y 40 años. Eran los tiempos en que se intentaba la emancipación de la mujer y los niños íbamos con sólo un mes y medio de nacidos al círculo infantil, para que nuestras madres portaran el fusil, elevaran la producción y leyeran comunicados en las asambleas laborales. Con nosotros se ensayaron los preuniversitarios en el campo, magnífica ocasión para tener sexo alejado de los padres, padecer un montón de enfermedades infecciosas y recibir de regalo las más altas calificaciones, porque no se podía permitir que bajara el rendimiento académico de una escuela.

Fuimos declamadores de versos patrióticos, portadores de banderas que se agitaban en los actos políticos y expertos en gritar todo tipo de consignas. Con nosotros la ideologización de la educación alcanzó su punto más alto y el marxismo fue asignatura obligatoria hasta que el muro de Berlín ya llevaba años destruido. Las primeras letras las leímos en versos de Guillén, Martí o Maiakovski, pero sentados en los pupitres nunca oímos hablar de Gastón Baquero, Guillermo Cabrera Infante o José Lezama Lima. Habíamos venido a nacer cuando el quinquenio gris y la parametración de la cultura lograban mudar la literatura, el teatro y la música en un esperpento de lo que habían sido; pero aprendimos a forrar los libros prohibidos y a encontrar por nosotros mismos los versos de Heberto Padilla y las novelas de Vargas Llosa.

La libreta de racionamiento industrial nos proveyó de la elemental cobertura para el cuerpo y las largas colas se constituyeron en parte inseparable de nuestra rutina cotidiana. La mayoría no fuimos bautizados y sólo conocimos los reyes magos por las anécdotas que nos contaban los abuelos, cuando nuestros padres no los escuchaban. Esa atmósfera de austeridad nos hizo amantes de las cosas materiales, encandilados por lo que lográbamos ver en las revistas extranjeras y coleccionadores de marcas, latas vacías y etiquetas de productos. Cuando regresaron los parientes que se habían ido al exilio, el olor que despedían sus maletas nos conquistó irreversiblemente. Las tiendas en pesos convertibles –abiertas en el momento de nuestra adolescencia– fueron el golpe definitivo al ascetismo material que nos querían infundir.

Sucesivas campañas pretendieron crear en nosotros una mentalidad de soldado siempre alerta, pero el bostezo y el jolgorio actuaron como antídoto ante tanta crispación. Íbamos al refugio después que sonaba la alarma de combate, riéndonos y hablando sobre novios y modelos de motocicletas. En las clases de preparación militar nos burlábamos de los gritos de “¡Marchen!” y apelábamos al camuflaje no para entrenarnos en la batalla sino para evadir a los profesores. La broma nos salvó de la sobriedad que quería grabársenos y la Revolución tenía esa edad que, a la altura de nuestros escasos años, sólo podía catalogarse de vieja. A diferencia de aquellos que habían vivido el proceso cubano como si de una moda juvenil se tratara, para la Generación Y este era sinónimo de anticuado, cheo y aburrido.

Pero la dosis mayor de insolencia la alcanzamos en los años noventa y durante la crisis económica, cuando presenciamos cómo nuestros padres pasaron –en tiempo récord– de ser militantes del partido, fieles vigilantes de cada cuadra y dispuestos a dar su vida, a blasfemar contra el gobierno, sumergirse en el mercado negro y cambiar sus seguros empleos por labores ilegales. El ronroneo de los viejos artefactos con los que se lograba escuchar Radio Martí fue la música de fondo de nuestra pubertad. Dicha mutación, junto a las noticias que nos llegaban desde Europa del Este, condicionó nuestra iniciación en la política. Una mezcla de cinismo, incredulidad y pragmatismo fue la vacuna para evitar las frustraciones. Esa “saludable” combinación no era un buen terreno para el fanatismo, pero tampoco el caldo de cultivo donde podría crecer la rebeldía.

Amantes de las canciones de Silvio Rodríguez, terminamos por migrar nuestros gustos musicales hacia zonas menos comprometidas con la ideología. La informática nos encontró con dedos ágiles para sumergirnos en las teclas y adherirnos al mouse. Les sacamos ventaja a todos los analfabetos informáticos que desde sus más de cuarenta años no han comprendido todavía que el ordenador es un nuevo camino de expresión para nosotros. Ellos, que apenas si saben trabajar en Word, subestimaron lo que podíamos llegar a hacer con esa herramienta de pantalla y doble clic.

El eclecticismo nos ha marcado, como rechazo al monocromático espectáculo que se nos dio de las generaciones anteriores. Lo mismo somos interrogadores de la Seguridad del Estado que balseros surcando el estrecho de la Florida. Muy poco hay que nos una, como no sean la presencia de la penúltima letra del abecedario en nuestros nombres y la porción de descaro necesaria para sobrevivir al fin de la utopía. Eclécticos e irreverentes, podemos asistir a una marcha dando vivas a la Revolución y un rato después actuar como jineteros para sacarle unos dólares a un turista. El camaleón que aprendimos a ser siendo niños nos permite esas transmutaciones rápidas y creíbles.

Desposeídos desde siempre, habitamos la casa junto a los abuelos y rara vez heredamos algún bien duradero. En el directorio telefónico apenas si esta inquieta “i griega” asoma sus pronunciados brazos. Mucho menos en los registros de propiedad de carros y casas o en las sillas del parlamento cubano. Los mecanismos de poder siguen copados por los que exhiben medallas, charreteras o más de cinco décadas sobre sus hombros. Somos desposeídos, pero desconocemos todo lo que nos falta, pues nos criamos oyendo pestes de quienes acumulan objetos, apuestan por la prosperidad o tienen la “debilidad pequeñoburguesa” de querer poseer algo.

Gobernados por septuagenarios, hemos presenciado cómo la edad de la energía se nos va y ya empezamos a temer si llegaremos demasiados viejos al cambio. Vimos regresar los turrones de Navidad, el árbol con las guirnaldas, las procesiones de la Virgen de la Caridad por las calles. Asistimos al retornar de la prostitución y entregamos nuestros cuerpos de hombre nuevo para comprar un ventilador o un par de tenis. Hoy somos el principal grupo que nutre la emigración, las cárceles y los suicidios. Carne de utopía, llegamos a ser apenas una generación apática que alguna día escuchará los reproches de los más jóvenes. Ellos nos interrogarán y a la pregunta de “¿Y ustedes qué hicieron?” sólo podremos contraponer nuestro descreimiento y levantar los hombros como hacemos ahora.

La Revolución ha terminado por quedársenos en el pasado. Las conquistas que este proceso logró, especialmente aquellas que apuntaló la subvención soviética, no produjeron en nosotros el efecto de salvación mesiánica, pues nacimos en medio de su “mejor” momento y fuimos testigos de su decadencia. Al no sentirnos rescatados de ningún mal del pasado, nos cuesta identificarnos como beneficiarios del socialismo y esto nos permite ser más objetivos, lo que nos lleva a ser más críticos. Cínicos y apáticos hemos resumido nuestra actitud en un verbo moroso: esperar. Aguardamos que una generación que cree poseer todas las prerrogativas termine de morir y nos deje el país que aún no nos pertenece. Hacemos tiempo, mientras la isla se nos cae a pedazos, porque en nuestras cabezas eso de comenzar una revolución suena anacrónico, tiene reminiscencias de siglo pasado.

Una nueva oleada de nombres tradicionales, a la usanza de Martín, Juana y Mateo, han venido a recordarnos que también para esta inmadura Generación Y el tiempo está pasando. Todavía no rebasan los veinte años estos que han nacido ya con la dualidad monetaria y sin la libreta de racionamiento de productos industriales, pero empujan fuerte desde su aparente indiferencia. No arrastran –como nosotros– la nostalgia por los idealizados años ochenta ni el pudor de no contradecir la fe de los mayores. Ya no se llaman con esta letra exótica y eso les permite distanciarse de nuestro cinismo, volver a creer en algo. Ellos harán fracasar o prosperar el próximo proceso social, ese que nosotros viviremos también con escepticismo, con los ojos entornados de quien ha visto desmoronarse varias utopías. ~

viernes, diciembre 23, 2011

FELIZ NAVIDAD

FELICES FIESTAS A TODOS LOS QUE HAN COMPARTIDO ESTE AÑO QUE PASÓ. A LOS QUE COMPARTEN LA LUCHA POR UN PAÍS MEJOR.

PODRÍA MANDARLES UNA FOTO DE UN PAPÁ NOEL GORDO REPARTIENDO REGALOS O UN PESEBRE QUE FESTEJE LA BUENA NUEVA.
PREFIERO ENVIARLES MI SALUDO CON UN EXCELENTE ARTÍCULO DE UN PERIODISTA COMPROMETIDO E INTELIGENTE QUE A SU VEZ LEVANTA UNA NOTA DE LA BLOGUERA CUBANA YOANI SANCHEZ.
MI DESEO DE NAVIDAD ES QUE ABRAMOS LOS OJOS SI ES QUE TODAVÍA QUEDA TIEMPO PARA CAMBIAR ALGO.

FELICES FIESTAS PARA TODOS.


http://horaciopalma.blogspot.com/2011/12/dias-de-furia-noche-de-paz.html


Días de furia... noche de Paz


No haré como los demás columnistas que, desde los grandes medios, hoy se rasgan las vestiduras y escriben un asombro poco creíble y fatalmente extemporáneo.

Patalear hoy sobre el giro fascista de un régimen que al fin (y con la excusa perfecta del 54%) ha decidido quitarse la careta, es en vano. El patalear de aquellos que han sido cómplices en palabra, obra u omisión de las tropelías de un régimen que desde hace años avisa sesgos peligrosamente absolutistas, es como un llorar sobre la leche derramada.
Vamos, ¿cómo asombrarse ahora del final de una película, cuando todas la fotos durante ocho años avisaban el camino hacia este final totalitario?
Uno se ha ido acostumbrando a llamar democracia a lo que obviamente no lo es, uno se ha ido acostumbrando a tener cada vez menos libertades, a encontrar más fuerzas de seguridad cuidando casas de cambio, allanando empresas privadas “enemigas” del poder, o buscando la “nefasta” moneda imperialista con perros dentro de nuestros bolsos… que fuerzas de seguridad cuidando la inseguridad de las calles. Sí, uno se ha ido acostumbrado mientras pocos levantaban la voz por vaya a saber qué cau$as superiores… pero ¿levantar ahora la voz del asombro, cuando finalmente han ido por ellos, después de haber ellos callado cómplices mientras fueron yendo por los demás?… a otro con ese cuento!.
Ahora es tarde. Aviso que no saldré a las calles ni a las plazas ni a las rutas cuando en el cable solo me pasen la historia “ejemplar” de Fidel Castro en canal Encuentro, o el dibujo animado sobre la vida “santa” del “compañero” Chávez en Paka Paka.
Bueno… pero hoy es víspera de Navidad y nuestros corazones de niño se disponen distintos. La agrupación Quebracho ha quemado el árbol de navidad y el pesebre de plaza de mayo, ¡el pesebre!, ese símbolo tan caro para la comunidad Católica. El estado apenas si pestañeó, después de todo a la grey Católica se la puede denigrar sin pruritos. También a eso nos han acostumbrado. Y juro que cuando pasé por la plaza a la mañana, se me estrujó el alma al ver el pesebre hecho carbón y leer el odio en pintadas deleznables.
Pero ya el asombro se hace resignación a fuerza de la costumbre. “La única Iglesia que ilumina es la Iglesia que arde” dicen las pintadas que nadie impugna.
De todos modos, para los cristianos la Navidad está profunda en nuestros corazones. No está en los ornamentos ni en el boato ni en los regalos ni mucho menos en los fuegos de artificio. Ni está en una mesa desvergonzadamente llena de comida o alcohol.
Vamos, que afuera puede haber poco y hasta puede haber nada, y aún así el milagro de la Navidad puede estar intacto y desbordante en nuestras entrañas.
Por eso elijo para estos días aciagos de un país con destino peligroso, este cuento de Navidad que publicó Yoani Sánchez, la famosa bloguera y escritora cubana que combate la dictadura de los Castro desde su computadora y en las 4 horas que tiene luz e internet. No digo que lleguemos al extremo, pero digo que siempre se puede ser libre… aún estando tras las más brutales rejas. Y digo que siempre se puede luchar en paz, aún hasta sofocados por la dictadura más atroz. Feliz Navidad para todos. 
HORACIO PALMA.


Navidades en rojo
 “¿Qué era aquel objeto? ¿Para qué servía su pulida superficie, su redondeada estructura? ¿Por qué la abuela lo guardaba en el fondo de la gaveta con su ropa más íntima y junto a las cartas que medio siglo antes le escribiera su primer novio? Mi hermana y yo robábamos de vez en cuando la caja –forrada por dentro con fieltro negro–, donde reposaba lo que a nuestros ojos parecía una bombilla o el picaporte de una delicada puerta. Cuando venían los primos más pequeños desde un pueblo de provincia, presumíamos ante ellos de nuestra jerga habanera que rondaba lo marginal, de la TV en blanco y negro exhibida en la sala y especialmente de aquella bola dorada de cristal, alrededor de la cual tejíamos un montón de invenciones. Sin que la dueña cascarrabias nos viera, decíamos que la delicada esfera provenía de un tiempo en que la madre de nuestra madre había sido una princesa. Fantaseábamos con que su posesión era todo lo que le quedaba de una vida pasada, la única pista con la que nuestra familia reencontraría el linaje perdido de sus predecesores. Y los muy ingenuos chiquillos nos creían, miraban los reflejos y confirmaban que algo así solo podía pertenecer a una excelsa familia de la que Scheherazada, la reina de Saba o el mismísimo Tutankamón podrían haber sido parte.
Se nos resbaló de las manos una tarde y se hizo añicos contra el suelo del diminuto cuarto donde habíamos crecido. El cristal tenía una capa de polvo brillante en su interior y esa noche la chancleta de la abuela se nos quedó marcada en la espalda. Cuando llegó agosto y los parientes “guajiros” regresaron, ya sabíamos que la hermosa bola dorada solo había sido una guirnalda, un simple adorno para un árbol festivo que nunca habíamos visto. Estaba yo a punto de cumplir los ocho y me faltaban todavía nueve años para acercarme por primera vez a un pesebre de Navidad. Pero el anticipo, el heraldo de que algo existía más allá de la chata realidad me había llegado con aquel vidrio pintado que una emigrante española guardaba entre su pertenencias más queridas. La misma gallega, aplatanada ya a la Isla, nos contaba a escondidas sobre un niño nacido entre el heno y el mugido de las cabras. Narraba la historia de Jesús en voz muy baja, pues nuestros padres transitaban en ese momento de sus vidas por su etapa de mayor fanatismo ateísta. El edificio, el barrio, la escuela, la ciudad toda, vivía escondiendo los escapularios, rezando en un susurro, ocultando las imágenes de la Virgen detrás de algún libro de marxismo o de una bandera roja. En el sostén, debajo de la blusa –cosido o agarrado por un imperdible– portaban las ancianas su crucifijo con la imagen de aquel otro barbudo proscrito que no había bajado de la Sierra Maestra. Mostrar la mínima fe en Él se convirtió en una de las vías más expeditas para meterse en problemas, solo superada por el acto de profesar otra ideología. Así que aprendíamos la religión y la sospecha al mismo tiempo, descubríamos a la par una cosmogonía y su negación.
Meses después de que aquella guirnalda estallara contra las lozas del piso, mi hermana y yo vivimos otro diciembre gris que concluyó sin tiaras ni diademas. El día 24 en la noche nos crecía la comezón, pues ya sabíamos que en otros lugares unas ramas verdes se alzaban en medio de las salas, rodeadas de luces. Sin embargo, en nuestro pacato socialismo real, en nuestra ínsula sovietizada, nada delataba la celebración oculta que muchos llevaban por dentro. Dormimos temprano, si es que dormimos. A la mañana siguiente la abuela se demoraba más que de costumbre en el baño y a través de las persianas alcanzamos a oírle un breve “Amén”. La Navidad había terminado. Solo quedaba esperar el último día del año, donde entre cucharadas de arroz con frijoles y algún trozo de carne de cerdo se aguardaban la primeras luces de enero y el aniversario de la Revolución. A eso había quedado reducido nuestro diciembre, a una fecha patria, a un hombre de verde olivo proclamando el inicio de una nueva etapa histórica que jamás cumpliría sus promesas de redención. Pero las inquietas niñas que habíamos roto aquella bola de cristal, aquel objeto cuasi mágico, no volveríamos a ser las mismas. Algo del polvo dorado que saltó al quebrarse el vidrio quedó sobrevolando sobre nuestras vidas. Nos hizo recelosas, pero no de la credulidad sino del escepticismo, suspicaces de las máscaras del materialismo más que de las poses del dogma religioso. Nos convirtió en seres desconfiados de ese carnet rojo que obligaba a esconder la cruz cerca del seno, taparla con el fieltro negro del miedo.” 
Publicado por Horacio Ricardo Palma 

sábado, diciembre 17, 2011

UNA BURLA A LA INSTITUCION PRESIDENCIAL

Los más conservadores podrían opinar que faltarle el respeto a la Presidente Kirchner es una burla a la Institución Presidencial.
Por mi parte, defiendo las instituciones de la república pero quien le falta el respeto a la investidura, no se encuentra en posición de reclamarlo.
Dejar de lado la tradición, la Ley, la Constitución Nacional para permitir que una hija le coloque la banda presidencial es una ofensa a las instituciones. Una ofensa, por otra parte, a la que ya estamos acostumbrados los argentinos desde que los Kirchner asaltaron el poder.
Va aquí mi aporte a la destrucción del respeto y la paz en los que los argentinos queremos vivir y no nos dejan.

miércoles, diciembre 07, 2011

EL CASO DE JULIO ALBERTO POCH

REFERIDA A VIOLACIONES DE LA CIDH

POR ARGENTINA



EN EL CASO DE


JULIO ALBERTO POCH


11 DE NOVIEMBRE DE 2011



TABLADE CONTENIDOS



I. Introducción 3

1.1 Hechos del Caso: Falta de Caso Prima Facie 3

1.2 Historia Procesal Actualizada 4

II. Inversión de la Carga de la Prueba 5

III. Violación del Principio de Independencia Judicial 7

IV. Violación de la Presunción de Inocencia 8

V. La Errónea Utilización del Concepto de ‘Responsabilidad Penal Colectiva’ 9

VII. Conclusión 15



I. INTRODUCCIÓN



1.1 HECHOS DEL CASO: FALTA DE CASO PRIMA FACIE



1. El 6 de octubre de 2011 la DefensadelSr. Julio Alberto Poch recibió la confirmación de recepción de la peticiónpresentadael 21 de diciembre de 2010 ante laComisión Interamericana de Derechos Humanos referida a las violaciones de derechos humanos que han tenido lugar en el proceso penal contra el Sr. Poch, proceso que está siendo sustanciado bajo el auspicio del estado de Argentina. LaCIDHconfirmó asimismo que iniciaría una investigación. Estas violaciones se han prolongado en los procedimientos penales en curso contra el Sr. Poch. Por ello, complementando la mencionada petición, la Defensaprovee por la presente a la CIDHinformación adicional para fundamentarlas violaciones.



2. El Sr. Poch ha sido acusado de estar involucrado en los ‘vuelos de la muerte’ en Argentinadurante el régimen de la junta militar, alegaciones hechas por tres ex-colegas (Sr.Weert, BrouweryDuijker) basadasen una conversaciónen la que participó elSr. Poch. Durante esta conversación sólo se discutió en general sobre la época del régimen de Videla en Argentina. Sin embargo,tres ‘colegas’ delSr. Poch erróneamente interpretaron esta conversación; suvisión subjetivafue que el Sr. Poch admitió indirectamenteque él mismo estaba involucrado en esos vuelos de la muerte, a pesar de que – como estos colegas admitieron durante las audiencias testimoniales de enero de 2011 (ver infra) – él nunca dijo esto. Esta conversación tuvo lugar el 2 de diciembre de 2003 en la isla de Bali en el restaurante ‘Gado Gado’. Quedó absolutamente comprobado de los testimonios prestados por estos colegas Weert, Brouwery Duijker, que ellos nunca oyeron al Sr. Poch haber confesado cometer esos delitos o participar de los denominados “Vuelos de la Muerte”, sino que ellos interpretaron, dedujeron que debería haber estado involucrado, por la forma en que defendió el régimen militar.



3. Estasalegacioneshan sido rebatidaspor otros colegas que estuvieron presentes en la cena. El 22 de septiembre de 2009 mientras realizaba su último vuelo paraTransaviaantes de su retiro, Poch fue arrestado en el aeropuerto de Manises (Valencia, España) para ser extraditado a Argentina en relación a su presunta participaciónen 615 casos que constituirían delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA durantela última dictadura argentina. El Sr. Poch fue extraditado a Argentina en mayo de 2010, con la aclaración que el procedimiento de extradición se aceleró sensiblemente dado que el Sr. Poch aceptó ser lo más prontamente extraditado para llegar a la República Argentina y aclarar inmediatamente su total ajenidad con los hechos y las imputaciones.



4. El 18 de junio de 2010, basándose en estas ‘interpretaciones’ de dichos ex-colegas, el juez de instrucción argentino dictó elprocesamiento contra el Sr. Poch y ordenó su detención,sosteniendo que existía evidencia prima faciedel delito de privación ilegal de la libertad en relación a 615 casos. El 28 de octubre de 2010, la Cámara Federal (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal) anuló el procesamiento contra elSr. Poch, (en adelante: la Resolución de 2010), sosteniendo que la resolución era arbitraria porque carecía de fundamentos, y porque no se había detenido a analizar las pruebas presentadas por la defensa.



1.2 HISTORIA PROCESAL ACTUALIZADA



5. El 28de diciembre de 2010 se efectuó la excarcelación con fianza del Sr. Poch.Esto ocurrió porque al haberse anulado el procesamiento, no se podía mantener al Sr. Poch en prisión preventiva sin haber sido procesado, por lo que el Sr. Poch recuperó su libertad, a la espera de lo que se resolviese una vez efectuadas todas las pruebas sugeridas por la Cámara Federal que anuló el procesamiento, y las ofrecidas por la defensa y dispuestas por el Juez de Instrucción, entre ellas, los testimonios de una serie de testigos a realizarse en el mes de enero de 2011 en La Haya.



6. Desde que se presentara la petición de 2010 ante esta Comisión, han tenido lugar nuevos acontecimientos en este caso. Luego de que Argentina presentara un exhorto solicitando cooperación judicial a los Países Bajos el 11 y el 19 de noviembre de 2010, doce testigos declararon ante un juez de investigación neerlandés en enero de 2011. Los testigos que fueron interrogados (en presencia de la defensa del Sr. Poch) fueron C. Duijker, M.L. Erkelens, H.J. Evers, F.H. van Heukelom, A.I. Knip, M. Martin, H.J. van Overvest, H. Potze, M.Ch.J.J. Raijmakers, E.R. ReijnoudtBrouwer, T.E. Weerty J.J.G. Wiedenhoff. De estos doce testigos, nueve presentaron evidencia exculpatoria. Los tres testigos restantes admitieron que no escucharon al Sr. Poch confesarhaber cometido los graves actos de él mismo; ellos meramente lo presumieron.



7. El 9 de junio de 2011 el juez de instrucción Torres dictó un nuevo auto de procesamiento del Sr. Poch, pues el primero había sido anulado por la Cámara Federal,encontrándolo ‘prima facie responsable de la privación ilegal de la libertad agravada en 41 casos’(VEASEANEXO AI). Se ordenó una vez más la prisión preventiva del Sr. Poch. Esta decisión fue apelada por el abogado argentino del Sr. Poch, el Dr. Ibáñez.



8. El 29 de septiembre de 2011 la Cámara Federal emitió un fallo en el que confirmó el procesamiento del Sr. Poch por hallarlo ‘prima facie partícipe necesario en la comisión del delito de privación ilegal de la libertad agravada en 29 casos’ y mantuvosu prisión preventiva (VEASE ANEXO B(en adelante: la Resolución de 2011)). Mientras que la naturaleza de los cargos permaneció sin cambios, el número de supuestas víctimas fue reducido de 41 a 29. Es importante aclarar que entre los delitos imputados al Sr. Poch, no se le imputa ni tormentos ni homicidio ni la desaparición forzada de personas. En la misma fecha, la misma sala II de la Cámara Federal de Apelaciones, confirmó la resolución que denegara la excarcelación delSr. Poch.



9. Contra ambas decisiones la defensa del Sr. Poch presentó sendos recursos de casación, los cuales fueron concedidos parcialmente y las actuaciones han pasado a estudio de la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal. Sólo se ha habilitado a que la casación revise la cuestión de la libertad, es decir la denegatoria de la excarcelación y la prisión preventiva, pero no se ha habilitado la revisión de las arbitrariedades en las que ha incurrido el fallo de la Cámara Federal, al confirmar sin pruebas, el procesamiento del Sr. Poch, contradiciéndose manifiestamente con lo que había sostenido un año antes, al anular el primer procesamiento.

II. INVERSIÓN DE LA CARGA DE LA PRUEBA



10. La primera violación se refiere a la inversión de la carga de la prueba.Cualquier inversión de la carga de la prueba, e inclusive hasta la aparición de la misma, se encuentra prohibida por el Artículo 8 (2) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. El procesamiento inicial del Sr. Poch estaba basado en tres presunciones, a saber:



1) la existencia de los llamados “vuelos de la muerte”;

2) la supuesta confesión que habría sido realizada ante terceros (es decir tres ex-colegas) durante una cenaen el restaurante ‘Gado Gado’ en Bali (2003) por Julio A. Poch en relación a su participación en aquellos episodios y;

3) el hecho de que prestó servicio como piloto de la Aviación Naval de la Armada Argentina al momento que tuvieron lugar estos sucesos.



11. Como es evidente el primer y tercer aspecto por sí mismos no pueden constituir ‘causa razonable’ - a lo sumo, pueden proveer una mínima base para iniciar una investigación penal. La defensa de Poch, jamás puso en duda de que los denominados “Vuelos de la Muerte” hayan existido o no, lo que siempre sostuvo es que el Sr. Poch jamás participó ni pudo participar de ellos. La supuesta ‘causa razonable’ está basada fundamentalmente en el segundo elemento, es decir, en las declaraciones de tres colegas del Sr. Poch que afirman que el Sr. Poch habría ‘confesado’ ante ellos que habría estado de alguna manera involucrado en los vuelos de la muerte. Sin embargo, tanto en octubre de 2010 como en septiembre de 2011, la Cámara Federal aceptó que estas declaraciones no podían llevar a la conclusión de que se hubiera realizado una ‘confesión’. No obstante esta determinación judicial, esta ‘confesión’ es utilizada contra el Sr. Poch para sostener una acusación penal. Esta contradicción constituye una inversión de la carga de la prueba.



12. Asimismo, en suResolucióndel 28 de Octubre de 2010 laSala II de la Cámara Federal, compuesta por los juecesFaraheIrurzun, observó que ninguno de los vuelos que surgen de las libretas de vuelo del Sr. Poch estaba relacionado con ninguno de los ‘vuelos de la muerte’ sospechados. (Ver fallo, p. 16.) (ANEXO C) Notablemente, el avión Albatros (mencionado en la libreta de vuelo) no es uno de los aviones sospechados, en particular no lo es en los tres días mencionados por la Cámara Federal (16 de mayo, y 3 y4 de octubre de 1976).



13. Sin embargo, en su Resolucióndel 29 de Septiembrede 2011,laCámara Federal, compuesta por los mismos dos jueces FaraheIrurzun, sin ningún nuevo material de soporte de los cargos, modificó su opinión en un giro de 180 grados. En esencia, apenas once meses más tarde, exactamente los dos mismos jueces ahora dicen, sobre la base del mismo material, que dicho material permitiría la conclusión que elSr. Poch tenía en aquéllos días la capacidad efectiva de participar en los ‘vuelos de la muerte’. (Véase fallo p. 9 y 10). (ANEXO B) Sin ninguna fundamentación fáctica,los dos mismos jueces revierten su fallo de 2010 a tal punto que se crea la apariencia de parcialidad al mismo tiempo que se invierte la carga de la prueba.



14. Esto produce la sospecha que el Sr. Poch no es presumido inocente, sino que está tácitamente forzado a llevar la carga de la prueba de su inocencia. Después de todo, la prueba exculpatoria ha sido sistemáticamente ignorada, por último en la Resolución del 29 de septiembre de 2011. En laResoluciónde 2010 laCámara Federal es consciente que los peritos militares asignados por el juez de instrucción Torres concluyeron que el Sr. Poch nunca voló ninguno de los aviones de los supuestos ‘vuelos de la muerte’ (ANEXO C). Sin embargo, esta evidencia exculpatoria es distorsionada en la Resolución de 2011 (ANEXO B).



III. VIOLACIÓN DEL PRINCIPIO DE INDEPENDENCIA JUDICIAL



15. La segunda violación inminente está relacionada con la aparente falta de imparcialidad de los jueces argentinos. En la petición inicial a la CIDH, se planteó el argumento que el principio de la independencia judicial ha sido violado. En la Resolución de 2011 la Cámara Federal ilustra una vez más la gravedad de esta contravención. Después de todo es evidente que surge una contradicción fundamental entre los fallos de la Cámara Federal de octubre de 2010 y el de septiembre de 2011 (ver supra II). Mientras que exactamente los mismos jueces llegaron en su resolución de 2010 a la conclusión de que no se había aportado causa razonable concreta que el Sr. Poch hubiese participado en los denominados vuelos de la muerte durante el régimen militar (refiriéndose a los libros de vuelo y a los peritos), en la Resolución de 2011 (con los mismos jueces) demuestra un resultado drásticamente diferente, sosteniendo ahora que el Sr. Poch pudo haber participado en esos vuelos. Notablemente, no se detectaron en el expediente de la causa elementos de prueba adicionales para sostener este cambio de razonamiento de los jueces.



16. Esta observación cuestiona seriamente la independencia judicialde la Cámara Federal ya que no se advierte una explicación lógica para este giro de 180°en el resultado. Por consiguiente, se ha violado el artículo 8 (1) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.



IV. VIOLACIÓN DE LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA



17. En tercer lugar, estos recientes acontecimientosechan nueva luz también sobre la violación de la presunción de inocencia, cuya denuncia fue incluida en la petición inicial ante la CIDH. LaResoluciónde 2011 de la Cámara Federal refuerza esta violación al sostener que: ‘Ahora bien, como ya se indicara en anteriores oportunidades, tales expresiones, si bien no constituyen confesión al no haber sido brindadas en sede judicial, sí conforman un importante indicio cuya fuerza probatoria habrá de ser complementada con los restantes elementos reunidos a fin de establecer si ellos apuntalan esa versión oída por terceros imparciales de la propia boca del imputado.’ (ANEXO B)



18. Por un lado, se sostiene que la conversación en el restaurante en Bali entre el Sr. Poch y sus tres colegas no ha de ser calificada legalmente como una ‘confesión’, mientras que por otra parte se dice que la supuesta “confesión” del Sr. Poch contribuye a la sustanciación de los 29 cargos restantes.



19. Una derivación de esta violación puede ser hallada en el fenómeno de ‘desnaturalización’ de las declaraciones de los testigos. Esta violación es también visible ahora quelaResoluciónde 2011 de laCámara Federal distorsionalos testimonios de estos dos ex-colegas.Una lectura cuidadosa de estas declaraciones revela que elSr. Poch nunca habló de la ‘ESMA’, en contraste con lo que laCámara Federal sostiene. En segundo lugar, el Sr. Poch nunca dijo que él mismo voló alguno de esos aviones.



20. Por consiguiente, ninguna de las declaraciones de los testigosconfirmó la supuesta confesión. Por el contrario, aún elSr.Weerty elSr.Brouweradmitieron que elSr. Poch mismo, durante la cena en Bali en 2003, nunca dijo que él participó en los vuelos de la muerte.



21. La desnaturalización del testimonio ocurre cuando una declaración de un testigo es utilizada solamente en parte, y es privada de su carácter original. La discrepancia surge entre lo que el testigo realmente declaró y el significado subjetivo que los jueces le confieren a su declaración. Este tipo de distorsión fue parte del ejercicio judicial enlaResolución de 2011.



V. LA ERRÓNEA UTILIZACIÓN DEL CONCEPTO DE ‘RESPONSABILIDADPENAL COLECTIVA’



22. En cuarto lugar, los jueces de la Cámara Federal, en su Resolución del 29 de septiembre de 2011, sólo consideraron in abstracto que Julio Poch hubiera sido capaz de realizar los denominados ‘vuelos de la muerte’. LaCámara Federal constituye una presunciónde culpabilidaden “los objetivos inmediatos de las Fuerzas Armadas que tomaran el poder político.... el imponer el terror generalizado’. (VEASEANEXO B, capítulo IV sección D).Nuevamente, no se suministró ningún hecho concreto:



‘Es que no obstante lo argüido en contrario por la Defensa, los elementos arriba reseñados permiten concluir la efectiva capacidad de Poch en relación a los aviones utilizados en los llamados “vuelos de la muerte”, y el conocimiento de la mecánica utilizada para ello, en forma coincidente con la declaración de los testigos que dieron cuenta de sus propias manifestaciones en torno a ese extremo y conforme ya se dijera.’(ANEXO B)



23. En efecto, la Resolución de 2011 de la Cámara Federal sólo especula, invirtiendo la carga de la prueba (ver supra),que esta supuesta capacidad del Sr. Poch para volar los aviones de los llamados ‘vuelos de la muerte’ en cuestión podría ser inferida meramente de su pertenencia a la Armada Argentina. La Cámara Federal introduce así una forma de responsabilidad objetivadiciendo que el Sr. Poch ‘brindó una colaboración necesaria en esta forma de realización de los objetivos desarrollados en el plan sistemático pergeñado desde las más altas autoridades que tomaron el poder.’(VERANEXO B)



24. Este tipo de error judicial también se refleja en la afirmación de la Cámara Federal cuando sostiene que: ‘Es que no puede admitirse la falta de conciencia de la ilicitud de las detenciones ilegales, muertes alevosas, etc. en tiempos de paz toda vez que es evidente que el imputado no solo no las desconocía sino que prefirió cumplirlas al haber aceptado su papel en el contexto general de la “lucha contra la subversión” iniciada por las fuerzas armadas a las que pertenecía’. Claramente, sin ninguna indicación de culpabilidad individual, la Sala II de la Cámara Federal acepta una presunción de culpabilidad meramente por la relación entre el Sr. Poch y la Armada (Resolución de 2011).



25. Por ello, la Sala II de la Cámara Federal introduce una modalidad incorrecta de responsabilidad. Sobre la base del mero hecho que Julio Poch fue miembro de la Aviación Naval de la Armada Argentina, los jueces infieren – a partir de esta membresía - que participó en los supuestos vuelos de la muerte. Este razonamiento constituye una forma de responsabilidad objetiva y/o colectiva, que viola los principios del derecho penal internacional. Mucho más aún, cuando ha sido absolutamente demostrado y comprobado, que mientras el Sr. Poch fue oficial de la Armada Argentina, y especialmente en la ápoca en que se habrían producido los hechos (“Vuelos de la Muerte”), fue piloto de aviones de Caza y Ataque, mono o biplaza, y que no tenía ni la capacidad ni adaptación imprescindible para ser piloto ni copiloto de ninguno de los aviones de transporte que se sospecha que habrían sido utilizados para tales fines ilícitos.



26. Los procesamientos penales deben cumplir con los principios fundamentales del derecho penal. Uno de tales principios es que nadie debería ser condenado por un presunto delito excepto sobre la base de su responsabilidad penal individual. El corolario de este principio es que la ‘causa razonable’ en los casos penales no puede estar basada en la responsabilidad penal colectiva. Este requisito ha recibido un énfasis particular en el contexto de los procesamientos penales en la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, cuyo principio se desarrolló debido en gran parte a la oposición pública internacional a acusar personas basándose únicamente en su membresía en un grupo u organización.



27. Además, este principio es adoptado por los principales tribunales e instrumentos internacionales, como los Estatutos del TPIY [Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia], TPIR [Tribunal Penal Internacional para Ruanda] y la CPI [Corte Penal Internacional]. El Estatuto de la CPI, del cual Argentina es parte , aborda el principio de la responsabilidad penal individual en el artículo 25, que dice:



Artículo 25: Responsabilidad penal individual

:

1. De conformidad con el presente Estatuto, la Corte tendrá competencia respecto de las personas naturales.

2. Quien cometa un crimen de la competencia de la Corte será responsable individualmente y podrá ser penado de conformidad con el presente Estatuto.



La responsabilidad institucional de ‘grupo’fue así exenta de este Estatuto.



28. Asimismo, especialmente ante crímenes que tienen lugar en un contexto colectivo, la necesidad de establecer la parte y responsabilidad de cada individuo es un principio general del derecho penal internacional. Desde puntos de vista académicos se interpreta esta posición como: ‘En derecho penal internacional la comisión de crímenes a menudo implica la cooperación de un gran número de personas. Aún la naturaleza colectiva de crímenes bajo el derecho internacional no exime de la necesidad de determinar la responsabilidad individual.’ .



29. La CIDH también adoptó el principio de responsabilidad penal individual como principio fundamental del derecho penal , prohibiendo la imposición de responsabilidad objetiva o colectiva.



30. Los jueces argentinos, como lo ilustra la Resolución de 2011, no cumplen con este principio general del derecho penal internacional. Al deducir una ‘causa razonable’ en gran medida a partir del mero hecho que Julio Poch era miembro de la Armada, se ha violado esta noción. Tal razonamiento no puede servir como indicación de que el Sr. Poch presuntamente tuvo responsabilidad por las 29 acusaciones que se han hecho contra él; a la luz del hecho de que estas alegaciones no han sido sustanciadas en forma concreta alguna, la argumentación judicial que se basa en este tipo de ‘responsabilidad’ se encuentra en contradicción con la Convención Americana sobre Derechos Humanos.





VI. VIOLACIÓN DEL DERECHO A UN JUICIO RÁPIDOY DEL DERECHO A LA LIBERTAD PERSONAL Y A LA SEGURIDADPERSONAL

31. Una quinta violación concierne los art. 7 y 8 (1) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (el derecho a la libertad personal y a la seguridad personal y el derecho a ser oído en un tiempo razonable). La CIDH ha observado en forma reiterada que la prisión preventiva ‘es la medida más severa que se puede aplicar a una persona acusada de delito, por lo cual su aplicación debe tener carácter excepcional, limitado por el principio de legalidad, la presunción de inocencia, la necesidad y proporcionalidad, de acuerdo con lo que es estrictamente necesario en una sociedad democrática,’ pues ‘es una medida cautelar no punitiva’



32. El Sr. Poch ha sido mantenido en prisión preventiva por un total que alcanza casi 26 meses desde su arresto el 22 de septiembre de 2009. Durante este tiempo, el Sr. Poch fue excarcelado bajo fianza por un período de 162 días. El caso del Sr. Poch no será juzgado hasta el año 2013 (como fecha más temprana). Para entonces, el Sr. Poch habrá estado encarcelado por casi cuatro años. El primer juicio de la ESMA terminó en octubre de 2011. Los juicios ESMA II, ESMA III llegarán a la corte en los años subsiguientes. Se espera que el caso del Sr. Poch sea parte del juicio ESMA III, que se estima que podría llevarse a cabo en 2013 como fecha más temprana pero que podría demorarse inclusive hasta 2015.Como se señalara en nuestra primera petición, esta prolongación de la prisión preventiva continuará creando un faitaccomplien términos de la violación de los derechos a la libertad personal del Sr. Poch.



33. El Dr. Ibáñez, el abogado argentino del peticionario, presentó una solicitud a la Cámara Federal pidiendo la habilitación para apelar ante la Cámara de Casaciónde manera de cuestionar la prisión preventiva delSr. Poch. El Dr. Ibáñezadujo que no existe razón suficiente para prolongar la prisión preventiva. LaCámara Federal denegó la excarcelación bajo fianza, ya que sostuvieron que dicha excarcelación podría entrañar un riesgo procesal.LaCámara Federal señaló las declaraciones de dos ex-colegas del Sr. Poch, el Sr.Weerty el Sr.Brouwer, quienesafirmaronque ‘han sentido “presión” ejercida por distintos allegados al encausado en cuanto cuestionaron los términos de los testimonios que brindaran’. Sin embargo, esta presunción fue contrabalanceada durante las audiencias de los testigos por nueva evidencia ofrecida por la defensa, evidencia que fue ignorada.



34. Mientras que laCámara Federal admitió que el Sr. Poch se encontraba detenido cuando tal presión fue supuestamente sentida por Weerty Brouwer, y por ende la presión no puede ser atribuida al Sr. Poch, laCámara Federal aun así aceptó esta proposición infundada.La encarcelación de un individuo sobre la base de meras presunciones se encuentra en contravención con los artículos 7 y 8(1) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Asimismo, con enorme arbitrariedad, la sala II de la Cámara Federal, siguió parámetros fijados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina (el más alto tribunal de Argentina), en cuanto a que los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina impiden otorgarle la libertad provisoria o excarcelación a imputados por delitos de lesa humanidad, resultando ello una enorme contradicción con los principios normados en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, Tratado Internacional incorporado a la Constitución Nacionalcon tal jerarquía, que admite y prevé que los acusados por delitos de “Lesa Humanidad” pueden solicitar su libertad provisional, por lo que teniendo la posibilidad el legislador de declarar a estos delitos como inexcarcelables, jamás lo hizo. Es más, la CIDH en el informe 35/07 del 1º de mayo de 2007, caso 12.553, en su punto 143 dice textualmente que:“una ley que contenga una excepción que despoja a una parte de la población carcelaria de un derecho fundamental en virtud del delito imputado en su contra y por ende, lesiona intrínsecamente a todos los miembros de dicha categoría de inculpados per se viola el artículo 2 de la Convención Americana, independiente de que haya sido aplicada”.

35. Además, luego de un corto período de excarcelación bajo fianza, la prisión preventiva del Sr. Poch fue prolongada una vez másy su excarcelación fue denegada. No se presentó ninguna evidencia concreta de que existiera un riesgo real de que el Sr. Poch eluda su procesamiento o castigo. Este ‘riesgo de fuga´ parece haber sido elegido en forma arbitraria, dado que el Sr. Poch respetó todas las condiciones de la excarcelación, incluyendo su regreso a prisión en junio de 2011al ser convocado a tal efecto por el Juez de instrucción.

VII. CONCLUSIÓN



36. El fallo de la Cámara Federal se encuentra en contravención con varios principios fundamentales del derecho penal (internacional). Por consiguiente, las solicitudes hechas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la petición del 21 de diciembre de 2010conservan suimportancia. Vistas a la luz del contenido de la Resoluciónde la Cámara Federal de 2011 descripto anteriormente, todos los hechos mencionados constituyen violaciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Se pone de relieve aquí que la necesidad de una inmediata terminación de la prisión preventiva de Julio Alberto Poch reviste la mayor urgencia.







ANEXOS



A. Resolución del 9 de junio de 2011 del Juez de Instrucción Torres

B. Resolucióndel 29 de septiembre de 2011 de la Cámara Federal

C. Resolucióndel28 de octubre de 2010 de la Cámara Federal