sábado, septiembre 03, 2011

Inventos kirchneristas


EL PERIODISMO MILITANTE

Una de las confusiones miles que acarrea el kirchnerismo, y no sólo por su malicia ingénita sino por su indómita burrez, es creer que solito él y sus “intelectuales” han descubierto el Mediterráneo y la pólvora.
Así fue que un día —después de ser beneficiarios, socios y parte activísima del mismo— descubrieron la malhadada existencia de un monopolio periodístico. Cierta especie de gran conspiración multimediática dedicada a informar a piacere, a hacer lobby político en las mayores escalas posibles, y a rascarse según el grano que interesadamente le picara en cada voltereta de nuestro zigzagueante devenir.
Es una vaina que no nos corre, queremos que conste. Y es un “hallazgo” que hace largas décadas fue hallado, toda vez que el Nacionalismo nace a la acción pública denunciando en soledad el complot de los mass-media contra la verdad. La historia nacionalista es asimismo la de sus innúmeras protestas —en carácter de víctima— frente al mito grotesco de la libertad de expresión, cómodamente asociada a la libertad de lucro.
¿Qué asombrosa novedad es ésta de detectar una prensa canalla, unos plumíferos ubicuos, unos pendolistas fenicios, unos escribas harapientos de ciencia y de coraje, unos cronistas incoherentes y mendaces o una partidocracia llena de dobleces? Barata osadía la de cazar jabalíes vivisecados. Notable acuidad la de advertir oportunistas en el mercado de los tránsfugas, siendo uno de los dueños y accionistas del mismo.
Cuando por razones económicas antes que ideológicas, la entente monopólica se quebró, el kirchnerismo fabricó su propio acaparamiento multimediático, de la misma naturaleza del que decía horrorizarse, y en substancia, de la misma ideología. Sí; de la misma ideología revolucionaria, naturalista, laicista e inmanentista y, sobre todo, crematística. La pelea que fingen disputar es una reyerta entre modernos; una carrera de roedores, para ver quien usufructúa más los compartimentos del albañal. La diferencia entre “Clarín” y “Página 12”, por poner algún ejemplo, es la misma que hay entre la maja vestida y la desnuda. Una conserva un poquitín de pudicia. La otra es promiscua. Pero ambas son una sola persona que posan para el mismo pintor, adornan el mismo museo y, llegado el caso, se vendieron juntas al mismo merchandising.
No es necesario repasar a Dostoievsky para saber que los engendradores de los socialistas son los liberales, y que entre demonios no hay grandes cornadas, aunque suelen darse con las astas para llegar primero a la misma presa.

Por eso es escandalosamente cínica la queja kirchnerista contra los monopolios periodísticos y financieros: no otra cosa son ellos. Y es escandalosamente cínica la queja liberal sobre la presunta ausencia de la libertad de expresión; porque ella abunda, contamina y atosiga, conforme se lo enseñaron e impusieron los diablos mayores a sus propios acólitos, así fueran un poco insolentones. Las “corporaciones” de las que se lamentan los Kirchner, ellos mismos las fabrican y conforman, indecentemente. Las libertades cercenadas de las que se quejan sus opositores, no son los frutos de la Verdad, conforme al Evangelio, que esos sí están arrancados. Son los beneficios para seguir negociando con hartura.
El segundo “descubrimiento” kirchnerista es el del periodismo militante. El cual, al parecer, debe preferirse incondicionalmente frente al que practica el resto del género humano. Preferirse, autopremiarse y ponderarse sin par.
Tampoco esta vaina servirá para amedrentarnos. Nacionalismo y periodismo militante son sinónimos, y quien quiera hallar testimonios de nuestro repudio a los grandes medios —posen de neutros sin serlo, o de voceros explícitos de cualquier facción— los hallará con generosa abundancia.
Nunca preferimos ni ponderamos la pseudoequidad, y nunca la hallamos ni la pedimos tampoco en la vereda de enfrente. Porque no ha habido ni hay peor ecuanimidad que la de los profesionales de la asepsia, así como no hay mejores elogios y alicientes que los repudios de los enemigos. Hace poco, por caso, en el nº 674 del 2 de junio, la revista oficialista “Veintitrés” (¡cómo les gustan los número$$ a los kirchneristas!), recordaba una tapa de “Cabildo” del año 1983, llamándonos “la derecha retrógrada y ultramontana”. Qué alivio. Creíamos que nos tenían olvidados.
Pero aquí también, como en el caso anterior, el cinismo campea chuecamente y la hipocresía lo domina todo. Porque la declamada militancia kirchnerista no es tal, ni remotísimamente hablando. Es oficialismo rentado, ventajoso, comodón y muelle. Es política de Estado, con dispensiosos subsidios, anchos sueldos y agentes de seguridad para velar por sus regadas asentaderas. Falsos militantes sin riesgos ni hazañas, y a faltriqueras llenas, estos periodistas e intelectuales “K”, son la contracara de lo que alguna vez se pudo reconocer con respeto, de un lado y del otro, como compromiso político épicamente asumido. Burgueses repletos e ignorantes: no pasan de allí.
Sépase algo; o recuérdelo el bien intencionado. En octubre de 1986, “Cabildo” sacó su Cuaderno nº 2, titulado “Mil días de periodismo subversivo”. Era el mismo un minucioso trabajo de investigación de las redes periodísticas, liberales y marxistas, al servicio del caos. Un elaborado informe archivístico desenmascarando militantemente la acción monopólica y corporativa del periodismo de los ruines. En la misma línea del sinfín de fortísimas denuncias publicadas durante los años setenta contra los negociados de Graiver, Martínez de Hoz y sus múltiples socios políticos.
Y bien, adivine el lector de qué medios procedían, o en qué medios —además de los propios que fabricaban al rolete— trabajaban esos periodistas explícitamente enrolados en las mismísimas lineas ideológicas que hoy defienden “los Kirchner”. Pues exactamente en los medios a los que ahora apuntan su índice para sindicarlos como cómplices del Proceso. Adivine qué antecedentes laborales y profesionales exhibían los directivos, colaboradores, columnistas, corresponsales y personal técnico y administrativo de este protokirchnerismo multimediático. Pues todos ellos habían estado o estaban ligados a idénticos aparatos empresariales e ideológicos a los que al presente sindican de cómplices del “genocidio”, de la apropiación de nietos y otros cargos similares.
Adivine el lector algo más. ¿Quiénes fueron los que nos cubrieron de querellas, acciones legales, agravios, persecuciones, amenazas y dicterios por el pecado de leso periodismo militante al servicio de la Nación? Sí, claro; los que hoy se llenan la boca blasonando de la militancia periodística como la única alternativa válida para tomar una pluma. Si hubiera espacio aquí, la larguísima reproducción de la nómina haría caer de bruces a unos cuantos. Coinciden los nombres, los tópicos, los embustes, los fraudes, las caras, las estafas y las maniobras ignominiosas.
Hay un tercer “descubrimiento” oficialista, pero quedará su consideración para otra vuelta. Y es aquel según el cual, Michel Foucault o Jacques Derrida fueron dos kirchneristas; del conurbano el uno, santacruceño el otro, que le entregaron al gobierno una especie de saber iniciático para el perfecto dominio del análisis del discurso. Algo así como Milanesas y Constructivismo para todos. De resultas, seis, siete u ocho patanes puestos a desnudar las incongruencias e imbecilidades de la clase política nativa; esto es, de la mierda, sicut dixit el stil nuovo del cabezón Duhalde, son autoconsiderados como próceres de la semiótica o genios temibles, sólo doblegados por Ercilia Sabajanes o Beatriz Sarlo, cuña de su mismo palo, palo del mismo gallinero y gallina de la misma pipirijaina.
Es que en el lodazal kirchnerista, si se nos perdona el porteñismo, sucede lo que vaticinaba el maestro Celedonio Flores: “cualquier cacatúa sueña con la pinta de Carlos Gardel”.

Antonio Caponnetto
Revista Cabildo.






lunes, agosto 29, 2011

SCHOKLENDER SE ESCRIBE CON K

Mirando pasar los hechos


SCHOKLENDER SE ESCRIBE CON K

LA COMPLICIDAD DEL ESTADO

Al revolver viejos papeles, apareció una nota de “ABC” (Madrid) —13 de febrero de 2007— donde quedaría sentado que la distancia ayuda a investigar. Y que a la inversa, aquí de cerca, no se ha visto nada. El artículo trata de “Negocios oscuros al amparo del Poder en la Argentina de Kirchner, a cargo del Grupo «Bonafini»”. Anticipando que la investigación periodística pone en duda algunos negocios de funcionarios del kirchnerismo, acostumbrados a llevarse todo por delante, desde las leyes a las personas, ingresando a su cuenta ingentes sumas de dinero. Y subtitula: “Negocios del protegido de las Madres, Sergio Schoklender en la Ciudad Oculta de Buenos Aires, Argentina que están bien ocultos”.
Recuerda que todos los viernes, va al Banco Ciudad de Buenos Aires Sergio Schoklender, gerente de varios “emprendimientos”. De allí retira en efectivo $ 100.000 (cien mil pesos). Ocupa un auto y maneja él, portando un arma de grueso calibre tipo de guerra y custodiado por tres policías de civil, pertenecientes al Departamento Adicionales, División Custodia u otros Departamentos según lo disponga el Señor Jefe con la anuencia del Señor Ministro del Interior. El cronista pregunta: ¿De dónde provienen los fondos que maneja semanalmente el Sr. Schoklender? Porque hay una disposición del Banco Central y del Ministerio de Economía que todo pago de más de $10.000, se debe hacer con cheque. Y sigue entre otras cosas: ¿Qué es el “emprendimiento” que se está realizando en la Ciudad Oculta? ¿Por qué no se habla de ello o los noticieros de los canales amigos no lo dan a conocer? ¿El Sr. Sergio Schoklender tiene permiso de “tenencia y portación de arma de guerra” otorgado por el RENAR?
Por lo visto, el detective de “ABC” ha sido mucho más perspicaz que los funcionarios locales y las Madres de Plaza de Mayo, que aparentan no haber advertido nada, ni siquiera las enormidades que están saliendo a la luz, hasta llegar a desfalcos supermillonarios, que tienen en vilo al Gobierno y en asco a la sociedad entera. Debe quedar aclarado pues, que el asunto excede en mucho la autoría exclusiva de Schoklender, resultando oportuno recordar algunas actividades del condenado a cadena perpetua, tan espectaculares que ni ciegos ni analfabetos ni opas, que convivían con él, pudieron ignorarlo. Lo cual demuestra desde el vamos que a ninguno de ellos le inquietaba el acompañamiento y el usufructo de los negocios en común.

CÁTEDRA DE DELINCUENCIA

Al revolver viejos recuerdos, viene a la memoria que el ex preso contaba entre sus debilidades la afición a la cátedra. No solamente en la “Universidad” de las Madres de Plaza de Mayo, sino con alocuciones diversas, como las que se oían por una radio especial para los presos. Por ejemplo aquella disertación sobre “El derecho a la violencia”, en la que dijo: “el gran desafío que tenemos es cómo hacer para lograr que ese delito común, que esa violencia callejera, que esa violencia social, se transforme en violencia revolucionaria, partiendo de la base de que por las buenas no vamos a ganar nada”. Para continuar afirmando que “la experiencia de América latina —del mundo, pero de América latina es lo que más conozco— de los últimos diez años, demuestra que sólo aquellas organizaciones y movimientos que han podido transformar la violencia social en violencia revolucionaria. El ejemplo más importante es de las FARC en Colombia […] Nosotros tenemos que lograr transformar esa violencia individual en una violencia organizada. Tenemos que poder darle coherencia y organización a todos los estallidos sociales, no sólo al robo”.
Como no era suficiente lo dicho, en la segunda parte de su disertación, el maestro habría afirmado: “En cierta medida, todos aquellos que estamos privados de libertad, no todos pero la mayoría, los que supuestamente estamos por una causa violenta, somos luchadores […] Hoy la trinchera sigue estando, ya no están los subversivos, ahora estamos los delincuentes. Todo el aparato que sigue intacto de la dictadura, porque sigue intacto, hoy se está utilizando para reprimir a la delincuencia. Y los únicos que estamos levantándonos en contra de este régimen hijo de puta somos los delincuentes”.

HACETE AMIGO DEL JUEZ

Entretanto un voluminoso bulto inhumano, emblema galardonado de los “derechos humanos”, pialada, según nos quiere hacer creer, por los turbios manejos de la Fundición, se ha puesto a vociferar contra su engendro putativo, sin mezquinar algún elogio al juez más reputado —de célebres bailes entre fallo o falla— a cargo casualmente de la averiguación del escándalo.
Seguramente el halago brindado premiaba la paciencia del magistrado, que en lugar de allanar de entrada la Fundación y secuestrar los libros contables, permitió que las Madres llevasen esos documentos al tribunal. Y la entidad, en vez de cumplir, denunció que le habían robado los documentos induciendo al juez a hacer un allanamiento inapropiado (“La Nación”, 16 de junio de 2011).
Por lo demás, es de creer que la líder humanitaria se sentiría estimulada, al observar los ingentes procedimientos judiciales que indefectiblemente llenaran armarios, baúles, cajones, carpetas, portafolios, biblioratos, expedientes, computadoras, discos rígidos, archivos, mails y demás elementos de indispensable convicción. Cuya diligente lectura sin llegar a la semiplena prueba de alguna infracción, tal vez ocupe todo el tiempo exigido por el riguroso final de estilo: la nada.
En estos casos la prescripción “ad pedem litteræ”, como dirían —hartos— los litigantes romanos en tramos oscuros de la República. Por ahora, como es sabido y merced a la disciplinada asepsia de los medios sumisos, todo consiste para la gilada en un “desvío de fondos”; inocente figura de tránsito vehicular, difícil de encajar en los códigos aplicables al Sumo Poder absoluto y democrático.
Mirándolo bien y conociendo harta jurisprudencia, verdaderamente es incomprensible tanto escándalo por tanta pavada, como sentenciara el impávido y sagaz ministrillo. Hasta que se encuentre —por ejemplo— algún pobre operario de limpieza, cayéndole con todo, para que pague el precio de la ley.

BOUDOUDECES

Dicen que el shock es una afección potencialmente mortal que requiere tratamiento inmediato y puede empeorar muy rápidamente.
No obstante, aunque parezca rebuscamiento, la variante del shock —Shocklender— es capaz de aportar grandes servicios a la salud pública. Al arrancar de un manotazo el telón encubridor, retratando como símbolo perfecto a la ultra delincuencia usufructuante del Poder. Aquello que motivara el viejo anhelo popular “que se vayan todos”. Incluso el último “descubrimiento” de siderales peculados y estafas que envuelven al súper parricida —junto a la Fundación maternal que patrocina y a etcéteras del Gobierno— ilumina el siniestro modelo K mientras lo sigue plebiscitando la encuestocracia.
Cuadro ratificado por el efebo-Boudou a cargo de la Economía, al respaldar en la ESMA-MUSEO y COCINA, a la propulsora de la empresa Derechos Humanos S.A. y administradora de la Fundación Madres de la Plaza de Mayo S.R.L.: “Vos” —dijo el Vudú— “pese a cualquier circunstancia personal, te pusiste al frente de las cosas. Y cuando se hablan pavadas es cuando más cerca tenemos que estar. ¡Hebe es parte de las figuras que queremos que nos representen!”, proclamó.

ELOGIOS DE LA LOCURA

Un ilustre penalista colocaba en la cumbre delictiva —como “loco moral”— al asesino que excediera en mucho la maldad común. Algo peor que el criminal nato, capaz de cometer delitos horribles, en la elección de las víctimas —por ejemplo sus padres— por su alevosía y la utilización de medios repugnantes para la generalidad de los criminales. En tal sentido el país, tantas veces a la cabeza de hechos extraordinarios, también ha batido un record desconocido en toda la historia. Permitiéndole aportar a la escuela penal un elemento adicional: “loco moral y virtual”. Con fuerza para producir efectos impensables.
Pero estas reflexiones no intentan enfocar solamente al titular del prontuario escalofriante (único “pato de la boda”). Porque todavía más insólita ha sido, si cabe, la locura de la justicia local. Al dejar libre a un asesino condenado a prisión perpetua, previo otorgamiento del elogioso título de abogado que lo equipara en dignidad a sus jueces. Hasta quedar habilitado, como experto parricida, para el patrocinio de las Madres de la Plaza de Mayo titulares de la Fundación ahora excluida del banquillo mediático. Como también le permite liderar la lucha por “los Derechos Humanos”, persiguiendo a los combatientes contra el terrorismo. Hasta acompañar con su autoridad moral, el reclamo ante la Corte Suprema de Justicia contra los indultos concedidos a los represores genocidas… y sin perjuicio de exigir un trato bien severo para un anciano general preso.

LOS FRUTOS DEL GARANTISMO

Cabalgando por los ondulantes caminos del Derecho Garantista, el libérrimo convicto ha salteado cualquier obstáculo que amenace su incondicional libertad condicional. Además de realizar costosos viajes por regiones cercanas y remotas, con sus aviones o su yate, consiguió emprender negocios que en algún caso lo beneficiaron con una oportuna quiebra, zafando también de cheques sin fondos. Hasta obtener una fortuna colosal no registrada por ninguna lente impositiva. Estuvo tal vez al borde del shock, cuando descubrieron que manejaba un auto robado. Pero un minucioso juez, famoso por el secuestro de novelas “nazis”, le preservó la libertad por falta de mérito. En fin, requerido para altos rumbos, no pudo frenar sus ímpetus, llegando a señorear la Universidad (sic) Madres de la Plaza de Mayo; también acompañando emprendimientos edilicios, con dineros públicos cuantiosos, que ahora están rozando su comodidad y el benemérito nombre de la Fundación epónima. Escollo que lo obliga a aparecer airosamente —como un auténtico “self made man” millonario— en todos los medios facilitados para ostentar su inocencia perpetua a prueba de cualquier delito.

EMBLEMA DEL MODELO K

¿Hay algo peor que la asociación ilícita para cometer delitos? Por supuesto que sí: la asociación legal para cometer ilícitos impunemente. Amparada desde el poder; con leyes a tal fin y por jueces entregados a prevaricaciones parejas con desviaciones ostentosas e ignorancias supinas.
Es lo que está ocurriendo en este desgraciado territorio que una vez se llamara La Argentina, respetada en todo el mundo como el ejemplo de Hispanoamérica. País destrozado precisamente por espurios sujetos acogidos generosamente —sin límites— que se confabularon con agresores extranjeros para robarle su patrimonio y mucho más: su alma. Adueñados del poder, la inquina arremetió contra el espíritu y la naturaleza, traduciendo su odio a lo santo con sacrilegios “artísticos” auspiciados oficialmente; y contra lo normal, enalteciendo la degeneración con el “matrimonio igualitario”; promoviendo la droga y un triste etcétera. En este marco se entiende que dos asesinos de sus padres, hayan sido elegidos por el Gobierno para las más delicadas tareas de “beneficencia pro domo sua”.
Ahora, rebosando abundancia delictiva, se abrió la Caja de Pandora y brota a raudales la podredumbre. Una inmundicia inconcebible, protagonizada por la institución emblemática del Modelo K. Porta estandarte de los derechos humanos, a cuyo servicio sus representantes se pavonean en lujosos automóviles, yates y aviones; mientras crecen las villas miseria y el hambre. En tanto la Primera Madre de desaparecidos-reaparecidos (según dicen, en los padrones electorales y en Europa), reparte groserías insultando a diestra (no a siniestra mano) incluso contra un Papa moribundo; solazándose por la voladura mortífera de las Torres Gemelas, sea de quien fuere su autoría criminal. Mujer tiránica —como bien saben sus pobres servidores— que tuvo la audacia de fundar la Universidad epónima, dando títulos oficiales en las narices del Congreso. Pero aunque parezca mentira, también hay cosas parejamente tristes. Como la exhibición melindrosa de esclavos mediáticos, que les caen —por primera vez— a los parricidas; cuidando de no rozar “el prestigio” de las luchadoras por los derechos de la izquierda. Más aún, uno de ellos, que presumía de escritor en la TV, llegó a comprender el acogimiento de los huérfanos parricidas, por una típica ternura maternal…

INDIGNEZ VOUS

Por eso indigna que el ministro del Interior pida a la ciudadanía “no poner en tela de juicio a una organización de tanto prestigio como las Madres de Plaza de Mayo”. Indigna también que el requerimiento de instrucción del fiscal federal sostenga, antes de iniciada la investigación, que la organización maternal ha sido víctima de manejos de los hermanos huérfanos y de otros imputados. Porque es preciso que tome estado público la trama que permitió durante años, la gigantesca estafa a las arcas públicas y a los sectores necesitados sin que nadie lo advirtiera o lo impidiera, tanto en la Fundación de la Madres como, principalmente, en la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, de la cual partían los fondos.
Los hermanos parricidas son solamente el emergente de un escándalo mucho mayor y con protagonistas de mayor peso. Lamentablemente presentarlos como los culpables excluyentes es lo lógico para un Gobierno que, primero con Néstor K y ahora con su viuda, ha mostrado desinterés e indiferencia frente a revelaciones sobre hechos gravísimos de corrupción.
Teniendo en cuenta lo dicho, no llama la atención lo ocurrido en el seno de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo. Se han entregado enormes remesas de dinero sin ningún control. Por el contrario, se envió allí a una ex funcionaria desacreditada por haberse encontrado en el baño de su despacho una inexplicable suma de dinero en efectivo.
Se equivoca el Gobierno, acostumbrado a la corrupción, si cree que es un caso más. No lo es: al haber permitido la malversación de caudales públicos en perjuicio de los sectores más pobres. Han abusado de las banderas humanitarias y se han burlado de la pobreza.

Juan E. Olmedo (Revista Cabildo)

sábado, agosto 20, 2011

LA VACA SAGRADA





Como en una incontenible cascada de fango, varios hechos se precipitan últimamente contra el gobierno, mostrando su naturaleza inmoral y desnudando la esencial degeneración de sus protagonistas.


El desmadre —y valga el juego de palabras— cobró fuerza inusitada cuando ya nadie pudo ocultar que la entente Bonafini-Schoklender no era sino una de las tantas asociaciones oficiosas dedicadas a la estafa y al latrocinio. Quedará para el resarcimiento espiritual de los argentinos de bien, la imagen de los obreros congregados en Plaza de Mayo para repudiar airadamente a las Madres, espetándoles, en la misma cosa que usa por cara, a Hebe, el ilevantable insulto de ladrona. La mitología setentista de estas rondas maternales, sobre la cual el kirchnerismo construyó parte sustantiva de su poder tiránico, ya no resiste la realidad. Trabajadores explotados rodearon e insultaron a las portadoras de pañuelos blancos, mientras “policías represores” evitaban que el proletariado llegara a las manos. El Manifiesto Comunista, avergonzado, se escondía en los anaqueles de la Bilioteca Nacional.


Casi paralelamente, grupos perfectamente coordinados de piqueteros —a todos los cuales prohijó y alentó el oficialismo durante años, tras la divisa garantista de no criminalizar las protestas sociales— tomaban por asalto territorios jujeños, salteños y tucumanos, provocando heridos de gravedad y algún muerto, ante la incompetencia homicida de los distintos gobernadores kirchneristas que, asediados por el incómodo mundo real, ignoran qué hacer con sus esquemas ideológicos. A palos y latigazos, las presuntas fuerzas de seguridad locales intentaron vanamente contener a las nada inofensivas huestes de okupas, mientras los spots publicitarios de la Casa Rosada nos aseguraban que la inclusión social ya es todo un logro. El episodio, tan frankensteiniano como el que comentamos en el párrafo precedente, vuelve a mostrar la monstruosidad de este modelo, cuya impudicia pugna con su hipocresía, y su tiña compite con su indecencia.
Al fin, y para no prolongar una lista llamada a ser infinita, el nervudo Zaffaroni —juez predilecto de los K, si los hay— exhibía una faceta sorpresiva de su impenetrable curriculum, consistente la misma (amén de la capacidad almacenadora de algún penique en bancas suizas) en el mágico don de concertar casualidades múltiples. Así fue que, casualmente, de la mañana a la noche, una media docena de sus propiedades se llenó de busconas y de proxenetas, sin que el togado tuviera noticia de ello. Ni la ninfa Perséfone, por cierto, puede empalidecer tanto candor.


Pero para ser rigurosos en nuestro análisis, no son estas evidencias de vicios horribles y de corrupciones sin cuento lo que más nos indigna, sino las tretas inverosímiles del oficialismo para preservar de responsabilidades a Cristina Fernández de Kirchner. Suceden las peores cosas a causa de ella, pero siempre hay un “filósofo” de guardia en su tocador, o un salvaje Aníbal en el excusado, que le dicta el pretexto circunstancial. Son los campesinos destituyentes, o los citadinos asquerosos, o los medios hegemónicos, o los conjurados que hostigan.


Como una vaca sagrada a la que nadie puede rozar, así esté deponiendo sobre el santuario, Cristina es la causante última del sinfín de iniquidades a la vista. Pero en vez de asumirse como eficiencia del desquicio, convocará siempre a algún komisario de la intelligentzia para sostener sin rubores que se trata de una campaña de hostigamiento contra “el núcleo ético del kirchnerismo”. No es ella la máxima proterva que ejecuta una política de exasperantes iniquidades. Tampoco “Él”, a quien continúa fielmente, y que descansa impoluto en patagónica cripta. No son los tangibles hechos de perversión y los hombres concretos que los protagonizan, el problema. No. La culpa es de los agresores del núcleo ético, como farfulló el burdégano Gonzalito.


Tamaño nominalismo ha llegado al ridículo extremo de que los imputados se anticipan a dar a luz sus antiguas o nuevas fechorías, pero en vez de enmendarlas o de someterse al castigo correspondiente, lo hacen acusando a los hostigadores del núcleo ético de querer darlas a conocer a la brevedad. Nos avisan de haber delinquido, pero no por arrepentimiento que clama sanción, sino para que se vea cuán insidiosos son lo que, al poco tiempo, darán a conocer la noticia. Este es justamente el famoso núcleo ético del kirchnerismo: la falta absoluta de una ética privada y pública fundada en las virtudes. La ausencia de todo decoro, de toda justicia, de toda veracidad, de todo honor, de toda grandeza. La deyección hecha política. La purulenta secreción de las almas rencorosas, con palabras de Ortega. La fecalidad, si se nos permite el eufemismo.


Que tengan cuidado los sofistas de Carta Abierta con la teoría de la vaca sagrada. Puede durar un tiempito. Pero no estamos en la India, y a más de una res y un mulo la sociedad argentina los carneó para el proverbial asadito gaucho.


Antonio Caponnetto






viernes, agosto 12, 2011

CARTA DEL HIJO DE UN PRESO POLITICO

Hola, esto no es una cadena ni algo por el estilo. Estoy viviendo momentos de gran angustia y dolor, yo y mi familia, injustamente hace mucho..

Les escribo a todos uds. que me conocen y saben quien soy. La mayoría sabe por la injusta situación por la que está pasando mi Viejo y mi familia, ES EL MOMENTO DE HACER ALGO POSITIVO CON ESE TEMA.
NO INTENTO INFLUENCIAR SOBRE LOS QUE YA TIENEN UNA POSTURA TOMADA AL RESPECTO A LA POLÍTICA DE ESTE MAQUIAVELICO GOBIERNO.
Pero si hacerles saber que SU MANEJO DE LOS DDHH Y SU CONSTANTE ATAQUE CONTRA LOS MILITARES dista mucho de estar encausado dentro de lo LEGAL y que muy poco tiene de la imparcialidad necesaria para que exista JUSTICIA.
ESTE MAIL ES PARA AQUELLOS QUE NO SABEN A QUIEN VOTAR, ... CUANDO ESTÉN EN EL CUARTO OSCURO, SOLO LES PIDO QUE SE ACUERDEN DEL PADRE DE UN AMIGO, UN HOMBRE DE BIEN QUE SE ESTA COMIENDO UN GARRÓN TREMENDO, INJUSTAMENTE PRIVADO DE SU LIBERTAD, HACE AÑOS ,EN EL MEDIO DE UN JUICIO VERGONZOSO, EN DONDE SIN NINGUNA PRUEBA FUE CONDENADO A CADENA PERPETUA SOLAMENTE POR EL HECHO DE HABER SIDO MILITAR (AUNQUE SOLO TUVIERA 24 AÑOS EN ESE ENTONCES).
EN ESTAS ELECCIONES TU VOTO TIENE OTRO SENTIDO Y UN OBJETIVO ESPECIFICO, EN ESTA OPORTUNIDAD NO SOLO VAS A EMITIR UN DERECHO Y UNA OBLIGACION, SINO QUE VAS A ESTAR AYUDANDO A SUBSANAR UNA INJUSTICIA, QUE SOLO UN PRESIDENTE CON ESPALDA, VALOR Y SENTIDO COMÚN PUEDE HACERLO.
SE QUE LES PUEDO PEDIR QUE VOTEN A DUHALDE, PORQUE ASI ESTARIAN AYUDANDONOS CAMBIAR ESTA NEFASTA REALIDAD, LA DE MI VIEJO Y DE MUCHOS OTROS DETENIDOS INJUSTAMENTE, YA QUE ES EL ÚNICO CANDIDATO QUE ABIERTAMENTE SE OPONE A LA ILEGAL Y ARBITRARIA FORMA EN QUE SE ESTÁN LLEVANDO LOS PROCESOS CONTRA LOS MILITARES.
NO ES MI INTENCIÓN HACER CAMPAÑA POLÍTICA, REPITO QUE ESTE ES UN MENSAJE PARA QUIENES NO TIENEN UN VOTO DEFINIDO, SOLO LES PIDO QUE NO LO TIREN, SINO QUE EL MISMO TENGA UN OBJETIVO CLARO Y SEA ÚTIL.

UN GRAN ABRAZO A TODOS Y MUCHAS GRACIAS

Anibal


PD: Como dije al principio no es una cadena de mensajes, pero agradeceré que se lo reenvíen a quienes ustedes crean que pueden ayudar, se que ustedes harían lo mismo por sus viejos.





















domingo, julio 31, 2011

LA VOZ DE LOS PRESOS POLITICOS (RADIO)

Ingresando a UPPRA Radio On Line se puede escuchar el programa MEGABAIRES “La voz de los Presos Políticos” emitido por Radio Cultura el 28 de julio de 2011.


La reproducción del audio comienza automaticamente luego de una pequeña pausa publicitaria.

Invitadada: Dra. Andrea Palomas Alarcón. (Abogados por la Justicia y la Concordia).

http://www.ustream.tv/recorded/16335493

domingo, junio 26, 2011

EL ASESINATO DE PATTI

CRONICA DE UN DELITO DE LESA HUMANIDAD

Días pasados, un mail apócrifo circulaba la noticia de la muerte del comisario Luis Abelardo Patti.
Patti no ha muerto aún.
El desenlace fatal de esta funesta historia no ha de hacerse esperar mucho. Patti fue condenado a muerte.
Para ganar tiempo y adelantarnos a los acontecimientos, sirvan estas palabras de obituario y misa de cuerpo presente.
Con inocente jactancia busco aguarles la fiesta a los que están más preocupados por River, o por el elegido para acompañar a una mandataria que ha decretado ser llamada “presidenta Cristina”, por los que reniegan de la gramática y el buen gusto.
El comisario Luis Patti fue un policía recto, un hombre de bien que proveyó seguridad a sus conciudadanos, sólo porque seguridad era lo que pedían. No les dio una piedra a los que pidieron pez, en palabras de otro inocente condenado a muerte.




Su familia y su carrera política

El comisario Luis Abelardo Patti, tiene dos hijos adultos y una pequeña hija que es su devoción quienes, junto con su amada esposa, han estado a su lado en los peores momentos de su vida. Su pequeña lo adora, prefiriendo siempre visitar a su padre en prisión que cualquier otro paseo infantil.
Los vecinos de Escobar lo eligieron en 2005 para el cargo de diputado de la Nación por el PAUFE. Este partido, luego del encarcelamiento de Patti, sucumbió a la traición y al soborno. Todos, o casi todos los diputados y concejales que deben su cargo a Patti, han pasado a engrosar las filas de sus carceleros.
Pese a haber sido electo para el cargo de diputado de la Nación y habilitado por la Justicia, fue impedido de asumir por miembros de una asociación ilícita comandada por el montonero Miguel Bonasso; autor de la inmortal sentencia “nos equivocamos cuando matamos a Rucci, debimos haber matado a López Rega”.
En otra etapa del país, el asesinato de una persona inocente pudo haber sido un crimen antes que un error pero al son de la fiesta kirchnerista este “mea culpa” es todo lo que se puede esperar. El equivalente montonero a la autocrítica exigida a los militares por la guerra sucia.
Fue así que una banda de amorales autodenominados diputados de la Nación, rechazaron el ingreso a la Cámara del diputado Patti, en razón de “inhabilidad moral”.




Prisión y enfermedad

El circo de los juicios populares lo alcanzó con una prisión preventiva por delitos de “lesa humanidad”.
El diputado Patti, privado de su cargo pero no del honor de haber sido electo por cuatrocientos mil votos, continuó haciendo campaña política desde el Penal de Marcos Paz. Los vecinos de Escobar siguieron apoyándolo, haciendo presumir que pudiera ser reelecto. Patti devino de molesto a peligroso.
Siempre conservó un espíritu conciliador y generoso. Nunca se sometió a la desesperación que los victoriosos de la guerra subversiva, imponen con sus múltiples ultrajes.
Alternaba la política con algunas actividades manuales que le ocupaban su tiempo y su ánimo. Fue el promotor de la huerta en el Penal que coronó con una imagen de la Virgen, a la que obsequiaba diariamente flores frescas.
Se negó a capitular ante la revancha inmotivada de los que inventan enemigos para justificar el saqueo.
En este marco de situación, fue sometido a una operación programada de columna que resultó en una mala praxis y un sospechoso ACV lo dejó postrado.
A partir de allí, el declive de su salud fue en caída libre. Durante la parodia de juicio popular, se le permitió permanecer internado en una clínica pero debía asistir diariamente a las audiencias. Asistía en camilla como botín de guerra de los lobos sedientos de sangre.




Sentencia de muerte. La juez de ejecución

Su salud empeoró. La predecible condena con sus predecibles cánticos y festejos permitió que su enemiga declarada, la Juez Lucila Larrandart, lo envíe a prisión común en el Penal de Ezeiza.
En su estado, la prisión común es el equivalente a una sentencia de muerte.
La Juez concedió un reportaje relatando que había quedado sin trabajo, luego del golpe de Estado del ´76. Que por haber quedado cesante comenzó a trabajar para los “Organismos Defensores de Derechos Humanos”. Interesante elección de palabras cuando el tema de la nota era la sentencia de Patti.
En prisión, sólo es atendido por la solidaridad de sus compañeros de infortunio, únicos enfermeros. Deben alimentarlo en la boca y levantarlo entre tres para ir al baño, porque carecen de los medios hospitalarios para que las personas postradas evacuen sus necesidades.
Los que lo han visto dicen que ha perdido su mente y las ganas de vivir. Su cuadro es desesperante.
Ante esta realidad, la “Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia” presentó un Habeas Corpus el viernes 17 de junio pasado, con la firma de los Dres. Gerardo Palacios Hardy, Emilio Hardoy (H) y Fernando Goldaracena. Recayó en el juzgado del Dr. Carlos Ferreyra Pella quien allanó el Penal de Ezeiza y comenzó un increíble peregrinaje con Patti a bordo de una ambulancia.
Hasta el día de hoy no ha conseguido internarlo. Las clínicas a las que lo lleva lo han rechazado con distintas excusas sugeridas, sin duda, por el Poder.
Patti continúa en el penal de Ezeiza.
La Némesis Larrandart le envió al juez Ferreyra un exhorto ordenándole que se abstenga de tomar cualquier decisión respecto de Patti, puesto que ella es la Juez de Ejecución. Nunca mejor expresado.
“El Proceso me dejó cesante… Yo soy la juez de ejecución”.
La Justicia argentina, encarnada por una Corte Suprema de Justicia pusilánime y tilinga, conoce bien el exterminio al que son sometidas más de mil personas, de las que ya han fallecido ciento treinta. Lo conoce bien por la misma Asociación de Abogados que presentó el habeas corpus por Patti. Esta ONG, la impuso de la situación mediante una denuncia bien documentada con estudios, radiografías y dictámenes de médicos especialistas.
Cuando más de doscientos abogados de un país (entre los que me incluyo), firman un escrito denunciando un genocidio, uno podría pensar que pasa algo o, tal vez, que algo tiene que pasar.
Nada ha pasado.
La Corte Suprema de Justicia, la peor desde el advenimiento de la democracia, cierra los ojos a un verdadero genocidio; un genocidio disimulado detrás de jueces, juzgados, leyes a medida, testigos falsos con lágrimas falsas, con recuerdos repentinos y olvidos convenientes, con sentencias asombrosas y defensores atónitos. Linchamientos blanqueados por una Corte asesina y cobarde que hoy tampoco sale a defender a Patti. Una Justicia obsecuente, que agasaja al Poder y castiga a los abogados que denuncian sus atropellos, como probablemente hagan con la firmante de estas líneas, por faltarles el respeto.
Es cierto, esta abogada no siente ningún respeto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y, si es una falta o un delito recibiré cualquier sanción con orgullo, como si se tratara de una medalla al mérito y a la decencia.
Cuando una voz se levanta para defender vidas inocentes, las penas impuestas por los malandras son premios, ante los ojos honrados.
Comisario Luis Abelardo Patti, nació en 1952…

sábado, mayo 21, 2011

Sermón de un sacerdote para los Prisioneros de guerra

Transcribo homilía dirigida el día 15 de mayo de 2011 a nuestros presos políticos por un valiente sacerdote.


IMPERDIBLE!!!

                          La oveja, los miedos y nuestros miedos.
                   Sermón de un sacerdote para los Prisioneros de guerra

                     En el evangelio que recién proclamamos (Jn 10,1-10) Nuestro Señor se pone él mismo como el ejemplo de “buen pastor” y conocedor de sus ovejas. Se trata de un recurso constante del Mesías; Él es el pastor y nosotros las ovejas de su redil, de las cuales no quiere que se pierda ninguna.

                Así, por ejemplo, el Verbo hecho hombre había dicho que “si se perdiese una sola de las ovejas”, dejaría las 99 en un lugar alto para ir a buscar la “perdida”, símbolo del hombre pecador.

En  la iconografía cristiana y desde los primeros siglos del cristianismo, esas ovejas que “oyen su voz” se representaban en los mosaicos y pinturas como siguiendo al único Pastor verdadero.

Pero hay, entre todas estas figuras bucólicas, una que el cristiano debe tener muy en cuenta y que a veces se nos olvida, y es la siguiente: “yo os envío como ovejas en medio de lobos”. El pasaje entero es el siguiente: “Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas. Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles” (Mt 10, 16-18).

Es que quien desee seguir a al pastor deberá moverse así: como una oveja en medio de lobos.1.

 El temor de la oveja.

 Esta figura bíblica que el Señor pronunció, puede resultar paradójica si se la oye simplemente con los oídos naturales. Sucede que la primera impresión que suele tener la oveja frente al lobo es huir, escapar de la presencia del lobo para evitar sus dientes feroces. Es el temor la primera impresión ante los peligros; es esto lo que brota de nuestra sensibilidad dañada por el pecado original; es temor a perder lo que amamos (la vida, la libertad, los seres queridos…).

Nadie está exento de ello; ni los que están dentro ni los que estamos (por ahora) afuera.

Al temor que causa el peligro se le opone en la moral católica y aristotélica la virtud de la fortaleza que es aquél hábito que nos hace obrar siempre conforme a la razón frente a los peligros mayores, especialmente los que atentan contra nuestra vida.

a. Nuestros temores

Pero… ¿cuáles son nuestros temores?
Entre nosotros, entre los que estamos en este penal hay muchos miedos:
- Miedos por nuestras familias
- Miedos por nuestros hijos y nietos (por su futuro, por su “nombre”)
- Miedos por las sentencias, por las excarcelaciones, por los arrestos domiciliarios
- Miedos a ser tratados aún peor…; miedos, miedos, miedos…
Estos temores, la mayoría de las veces, lejos de poder darnos una actitud racional, puede paralizarnos y hacer que escondamos la cabeza.

Se cuenta que los gatos, cuando se sienten acorralados y sin poder escapar frente al enemigo, intentan su última estrategia: cerrar los ojos. Creen, en efecto, que así como ellos no ven, tampoco podrán verlo sus enemigos. “¡Pobre gatito…!”, diría el perro…

Y también se dice que el avestruz, cuando tiene miedo, aprovecha los huecos que hay en la tierra y mete su cabeza dentro, dejando a la vista su trasero…; y todo sabemos lo que pasa cuando uno descuida sus ancas…

¿Cuál es la doctrina de Nuestro Señor? ¿Qué nos dice?:¡Todo lo contrario! Nos grita, nos impele y en Su momento más difícil, antes de ir a la Pasión: “En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡no tengáis miedo!: yo he vencido al mundo” (Jn 16,33).

b. La actitud cristiana: el combatir

Es difícil hoy escuchar esto sin que se nos critique; pero no decimos esto para quedar bien, sino para quedar “mal”; en la gran época de los “derechos del hombre” nos hemos olvidado por completo de los “deberes humanos”; y no sólo en los ámbitos anticristianos, sino incluso (¡ay!) entre los católicos. Es el deber cristiano de luchar, de librar el buen combate.

Es que es una obligación el no bajar los brazos y dejarse arrastrar por la derrota.

Es un deber continuar la batalla y mantener la trinchera hasta que Dios diga basta.

Es un deber llevar con hidalguía esta cárcel, estos hierros, donde el cuerpo (y no el alma) alma está metida.

Recordemos siempre: Dios no nos pide que venzamos siempre, sino que no nos dejemos vencer. Así lo decía San Pablo en su carta a Timoteo: “Soporta las fatigas conmigo, como un buen soldado de Cristo Jesús. Nadie que se dedica a la milicia se enreda en los negocios de la vida, si quiere complacer al que le ha alistado. Y lo mismo el atleta; no será coronado si no ha valientemente combatido” (2 Tim 2,3-4).

No queremos decir con esto que todo lo que ha pasado y todo lo que habéis hecho en los ’70 estuvo bien. Para nada; sabemos que aunque la guerra sea justa no siempre se lucha en ella justamente. Hubo errores y muchos de ellos grandes, pero también sabemos que en muchos casos, la coyuntura para un simple “pinche” no permitía actuar de otro modo. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra y a quien le pese la conciencia, que use la confesión sacramental.

Pero ahora hay que seguir la pelea; ya lo había dicho el justo Job y vale la pena recordarlo, porque las verdades que no se repiten, se olvidan: “Milicia es la vida del hombre en la tierra” (Job 7,1). Así, cuando una nación es agredida por sus enemigos religiosos e históricos y agredida desde afuera y desde adentro, como lo ha sido y lo sigue haciendo la Argentina, es imperioso recordar y repetir una vez más lo que el poeta Gracián decía: “contra malicia, milicia”.

2. Por eso… ¡bajar los brazos es perder la última batalla!

Sabemos que el enemigo es grande y que vienen degollando. Sabemos también que ya ha ganado varias batallas a nuestra Patria:
- La batalla por la verdad histórica (con la “historia oficial”, los 30.000 jóvenes idealistas”, “chicos de Malvinas” y la mar en coche)
.- La batalla cultural (con nuestras escuelas recibiendo educación “laica”, “sexual” y “libre”).
- La batalla política (con el convencimiento casi unánime de que la democracia y los derechos humanos son dogmas irrevocables de nuestro tiempo).
- La batalla económica (con deuda externa e imperialismo internacional del dinero como prácticas rituales de nuestro ser nacional)
.- La batalla religiosa (con un cristianismo diluido, un progresismo canonizado y un clero incapaz de proclamar la Verdad).
Nosotros también podemos ser partícipes de una nueva derrota que no se da externamente, sino en nuestras almas. Podemos también darles el gusto a los marxistas de esconder la cabeza, de claudicar de nuestros principios y de dejar de pelear. No ha sido así en la historia sagrada ni ha sido ésta la costumbre de nuestros grandes hombres.

Tenemos el ejemplo claro de David contra el gigante Goliat. David, joven y pastor de ovejas, oyendo los insultos de Goliat, gritaba a voz en cuello: “¿pero quién es ese filisteo incircunciso para injuriar a las huestes de Dios vivo?” (1 Sam 17,26)

Es que en realidad, uno se avergüenza cada vez que alguien, prisionero de guerra o pariente suyo, se lamenta de los padecimientos sufridos en la cárcel. Esta queda, este alarido, es un triunfo más del enemigo porque si con algo disfrutan es con la confesión pública de que están sufriendo. Sepámoslo, mal que nos pese: no fue ésta la conducta de aquellos presos que estuvieron en condiciones realmente inhumanas. Recordemos las frases del inmortal José Antonio quien con valentía decía: “porque la cárcel es incómoda nos va bien a los falangistas”.

                                                      * * *

Terminemos apelando a la fortaleza; a no olvidar que por estos dos o tres días de una mala posada podemos ganarnos el cielo; soldado: ¡la batalla continúa!¡a no bajar los brazos!Que podamos decir con el profeta David (Ps 44): “Cíñete al flanco la espada, valiente:es tu gala y tu orgullo;cabalga victorioso por la verdad y la justicia,tu diestra te enseñe a realizar proezas.Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden,Que se acobardan los enemigos del rey”.

A levantar la cabeza y abrir los ojos; a no dejarse vencer y a mostrar que todavía queda sangre en las venas. Repitamos una vez más con el gran converso de Tarso: “porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente. He combatido el buen combate, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe (2 Tim 4,5-8).

Prisionero de guerra… ¡¡¡Presente!!!
 
                                                                                                               Padre Lucas Proscripto

martes, mayo 17, 2011

Margarita Belén

Los delitos de "lesa humanidad", made in Argentina, son impermeables al derecho de defensa.
Alejandro Martín Losito (hijo de preso político).



Va mi comentario al día de hoy, 16 de mayo de 2011, sobre la condena de papá.


Saludos y gracias por acompañarnos.

Juicio Margarita Belén: Los delitos de Lesa Humanidad made in Argentina



Hoy 16 de mayo de 2011 fuimos a escuchar la condena de papá. Lamentablemente la sabíamos desde el día uno de comenzado este juicio, un año atrás, incluso nos preguntábamos porque lo estiran tanto si al final de cuenta todos conocemos el final del cuento. Un año convivimos con esa doble angustia de saber el resultado y rogar que sea lo antes posible. Es como el convaleciente que ruega que su mal se acorte lo máximo posible; es una sensación rara, difícil de explicar.



Quizá sea más claro tratando a duras penas describir lo que son estos juicios, para explicitar nuestro presagio:



Tenemos 4 personas que personifican a los jueces. Un ejército de fiscales y querellantes por un lado y un reducido número de defensores por el otro. Afuera se escuchan los cantos de algunas personas, cuyo ruido hace aparentar que son miles.



Se inicia el proceso de formalidades. Las defensas piden la nulidad del juicio, por varias causas, a lo que la contraparte contesta con argumentos como “esto ya fue resuelto”. El tribunal llama a cuarto intermedio para “resolver”, y esa es la 1er escena, donde generalmente los familiares de los presos políticos se van entusiasmados “si los jueces dan lugar a las nulidades se termina todo esto” es el comentario común. Es tan grande la alegría de dejar atrás 4, 5, 6, 7 y hasta 11 años de injusta detención (porque los familiares de los presos políticos se encuentran presos con ellos porque se trata de su padre, de su hijo, de su esposo, de su abuelo, de su tío), que realmente ese día es el único, en mi opinión, donde el corazón se gratifica.



Sin embargo es una alegría efímera, el tribunal tarda lo que dura la lectura de su “decisión” para truncar de lleno esas esperanzas que durante un breve lapso calmaron las angustias. Y así comienza el largo calvario de la familia y de los presos políticos. A partir de este momento todo termina; todo será en vano, cualquier intento defensivo será desestimado. Cualquier aberración jurídica y humana cometida en contra de los imputados queda subsanada y confirmada por el eslogan “delitos de lesa humanidad”. Quien se encuentra enrolado en esa categoría deja de tener un status de persona para convertirse en parte sustancial de un plan político.



Lo jurídico nada tiene que ver con lo político. Su objeto es distinto, sus reglas a veces se contraponen y las decisiones tienen premisas y principios desiguales. Dicen que cuando entra la política por una puerta la justicia sale por la ventana, y en estos juicios, no le han permitido siquiera salir, directamente la han aniquilado.



Vienen numerosos testigos, cuyos relatos son incomprobables materialmente. Se contradicen entre ellos, sin perjuicio de lo cual sus dichos tienen fuerza de ley. Incluso algunos no vieron nada ni escucharon ni olieron ni palparon, sólo contaron lo que le comentaron. Y margarita Belén fue un 100 por 100 de testigos que opinaron sobre lo que para ellos había pasado.





Esa presunción iuris et de iure que gozan los testigos inquisidores cesa al momento en que uno osa ir en contra de todo el armado. Pobre de él, contradecir las palabras santas de los compañeros. Me viene a la cabeza Maidana. Este testigo fue presentado en el juicio como la llave que iba a abrir la puerta del horror, pues había sido un testigo presencial de Margarita Belén según la parte acusadora.



Maidana escribió un libro, cuyo director de obra fue el actual Ministro de Educación del Chaco Francisco Romero. Maidana relató en el juicio que el capítulo dedicado a Margarita Belén había sido escrito por Romero y que le habían ofrecido plata para declarar. Él se opuso en su momento a que ese capítulo esté en su libro, porque él desconocía esos hechos, nunca estuvo presente. Lo publicó solamente porque pensaba que era una historia ficticia. Vaya macana Maidana, lo pusiste en evidencia al ministro. No te das cuenta que su versión no admite prueba en contrario. Acaso no comprendiste que si algún compañero te dice que vos estuviste, vos estuviste. Maidana vos tenías que decir que viste a los acusados ahí en los hechos, ¡los nombres Maidana, los nombres! No es tan difícil. Ahora al tribunal no le queda otra que investigar tu falso testimonio, porque nadie discute que vos hayas dicho la verdad, sino que contradijiste una prueba que no se puede contradecir, es decir la palabra del compañero Romero.



Todas las pruebas aportadas por la acusación siempre son válidas, hasta el libro de Maidana. La defensa puede presentar instrumentos públicos, instrumentos privados, testigos, declarar, no declarar, etc. que sus pruebas gozan de una presunción diametralmente opuestas a la de los testigos, son pruebas nulas y contraproducentes iuris et de iure.



Los “delitos de lesa humanidad”, made in Argentina, son impermeables al derecho de defensa. Se encuentran enmarcados dentro de un esquema que anuló el debido proceso, manteniendo sólo puras formalidades, con el objeto de blanquear una decisión política ya tomada: LA CONDENA Y LA PRISIÓN DE POR VIDA. Como bien definió mi padre en sus últimas palabras “estos procesos son el arte de aparentar lo justo”, donde subyace por sobre todo intereses económicos. Los abogados acusadores se enriquecen, los jueces se mantienen y ascienden en sus cargos, los funcionarios y políticos se encastran en sus puestos, utilizando este sistema premeditado de liberación del poder punitivo estatal, ocultando su ruines objetivos en la argucia de ser los defensores de los Derechos Humanos y todo ello a costa y en desmedro de la libertad, salud y vida de los presos políticos, de la sociedad, de la Constitución Nacional y fundamentalmente de la justicia y la verdad.





A los jueces, Yunes, Belforte y Alurralde, les expreso mi más sincero repudio, por haber sido partícipes de este plan, por haber usado el poder que el Estado les confirió para fines mezquinos y prevaricadores. Por haber pisoteado y violado sistemáticamente la Constitución Nacional que juraron respetar y hacer respetar. Sin embargo deseo que jamás sean sometidos a procesos injustos como los que ustedes han sometido a mi padre y sus compañeros de causa. Que sus familias no sufran lo que nosotros, el escarnio y el sufrimiento diario de saber que nuestras esperanzas de justicia se encontraban sumergidas en un estanque de estiércol. El peso de haber hecho lo que no debían, y haber perjudicado al prójimo violando su sagrada misión que es hacer justicia, por el vil precio de 20 piezas de plata, lo llevaran consigo para siempre.



Hoy en el Consejo de la Magistratura estuvimos presentes, toda la familia Losito. Compartimos todo el día esperando que nos digan aquello que tanto sabíamos pero que cuesta asimilar. Nos acompañaron nuestros amigos y familiares, a quienes les agradecemos eternamente. También tuvimos nuestra representante en el Chaco, mi querida hermana Valeria, que en un rapto de audacia y valentía decidió viajar para acompañar este proceso allá, en el frente. Todos juntos escuchamos esa palabra tan dolorosa pero tan anunciada: CONDENAR. No existe plazo ni vida ni palabras que pueda calmar el dolor que sentimos, pero tampoco existe afrenta, atropello, revés ni sufrimiento que pueda destruirnos. Comenzamos, seguimos, continuaremos y moriremos en pie de batalla, siguiendo con el espíritu que nos inculcó nuestro padre el Coronel (R) veterano de la guerra de Malvinas (“VGM) Horacio Losito y que aún hoy, luego de pasar años en prisión, mantiene intacto.



¡POR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS DE ARGENTINA!.



Alejandro Martín Losito.

lunes, mayo 09, 2011

Palabras de JBY (Tata Yofre) para la presentación del Libro “Noche de Lobos”, de Abel Posse, en la Feria del Libro (viernes 6 de mayo de 2011).

Querido Abel. Estimada audiencia.

Es la primera vez que vengo a la Feria del Libro a presentar una obra. En verdad, me siento más cómodo rodeado de papeles cuyos contenidos ya no se pueden alterar.

Como carezco de tu imaginación y tu rica pluma, me defino como un simple cronista de mi tiempo. En este caso, el periodismo lo ejerzo buscando aquellos documentos que son útiles para rescatar del olvido a las personas y los hechos que no merecen permanecer en la oscuridad. En definitiva, Abel, vengo a decirte que me siento orgulloso de ser una suerte de “auxiliar” tuyo. Se que vos a los viejos papeles le das una inspiración que yo no lograría alcanzar.

Vamos a tu libro, “Noche de Lobos”. Tú obra, disculpáme si no te agrada mi ejemplo, es una “caja negra” del drama argentino. La “caja negra” es ese instrumento que tienen los aviones más sofisticados, que sirven para resguardar las últimas conversaciones de los pilotos, los datos más precisos del navío, todo aquello que pretende conservarse en caso de accidente. Prefiero dar esta imagen, que decirte que tu obra me recuerda en algunos de sus pasajes al Infierno de la “La Divina Comedia” de Dante (Alighieri).
No lo es por dos razones. Una porque el Dante escribió una alegoría y tú obra esta asentada sobre hombres reales, con nombres supuestos pero historias ciertas. También prefiero decirte que tu obra es una suerte de “caja negra” porque vivimos en un país que ha sufrido un “accidente”, muchos accidentes, en lo que va de mi generación.

Gran parte de “Noche de Lobos” transcurre en la Escuela de Mecánica de la Armada, la misma que supe condenar en 1977, 1978 y 1979. En otras palabras, cuando había que hablar de la ESMA, yo hable de lo que pasaba en la ESMA. Debo decirte, querido Abel, que en aquellos momentos entre los que me escuchaban solo encontré temor, silencio e incomprensión.
No puedo olvidar aquel día de la final del Mundial de Fútbol de 1978, la gente festejando en las tribunas y yo pensando que ahí, a pocas cuadras, había gente sufriendo en la ESMA. ¿O no se recuerda que el equipo de Holanda no salió a recibir la medalla por haber alcanzado el segundo puesto?

Esos recuerdos y otras desgracias me hicieron valorar años más tarde la importancia de la Cámara Federal Penal de la Nación de 1971-1973 y el coraje de todos los que la integraron, porque le pelearon al terrorismo con los códigos en la mano. Por eso escribí “Volver a Matar”. Siempre agradeceré a los funcionarios de esa Cámara que se quedaban a dormir en las comisarías para cuidar a sus presos de cualquier sorpresa.

Seamos sinceros entre nosotros, después del 25 de mayo de 1973 no hubo Justicia tal cual nosotros la entendemos. Existió la ley de la calle. Basta recordar, como eslabones de una larga cadena de asesinatos que conmovieron a la sociedad argentina, a José Ignacio Rucci, el almirante Hermes Quijada, Arturo Mor Roig y Rodolfo Ortega Peña. Todo esto transcurría en medio de las presidencias de Raúl Lastiri, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón.

Con el desorden a flor de piel, Perón dio las “Instrucciones” para terminar con la infiltración marxista en el Movimiento, con todos los “medios que se consideren eficientes, en cada lugar y oportunidad”. En ese documento se pronunció la palabra “guerra”, ya escrita en los comunicados de las organizaciones terroristas. Después, el 7 de febrero de 1974, Perón pronunció la palabra “purificación”. Es decir, suprimir todo aquello que sea malo o extraño al cuerpo social. Así se entendió ayer, así se entendió después.

Después de mucha violencia, una suerte de “guerra civil intermitente”, como reconoció Montoneros en abril de 1989, el poder en la Argentina cayó en manos de las Fuerzas Armadas. “La sociedad, como me dijo un político temeroso en la soledad de su oficina, le dijo a las FFAA, terminen con este caos pero no me digan cómo lo van a hacer”.
Y Balbín no le fue a la zaga: Le dijo a Jorge Rafael Videla: “Terminen con esta agonía pero no esperen que los vaya a aplaudir…por mi educación, mí militancia no puedo aceptar un golpe de Estado.” Mal hecho, querido doctor Balbín, no se puede pedir un golpe y después andar silbando bajito con cara de yo no fui. No hicieron lo mismo en Chile, Eduardo Frei Montalva y Patricio Alwyn, tras el golpe del martes 12 de septiembre de 1973.
Raúl Alfonsín exigió algo parecido, en febrero de 1976, al general Ibérico Saint Jean en Chascomús.
¿Y qué nos dice un amplio sector del peronismo que se desentendió del gobierno de Isabel? ¿Y Montoneros? ¿Acaso Mario Eduardo Firmenich no afirmó “cuanto peor mejor”?

Así a los saltos, en medio de las bombas y los asesinatos, llegamos a la ESMA. ¿Y Qué fue la ESMA? Fue un lugar por donde pasó gran parte de la oficialidad joven, en su gran mayoría para cumplir órdenes. Ordenes. Y yo que una vez pase por una academia militar sé que “una orden, primero, se cumple” y si no se esta de acuerdo “después se levanta un recurso”. En el caso de la ESMA: ¿A quiénes iban a presentar un recurso los jóvenes oficiales? A nadie, porque el Almirantazgo los dejó librado a su suerte. Al mejor estilo de aquél político cobarde: “Hagan lo que tiene que hacer pero no me lo cuenten”. Entonces llego a la ESMA la hora de la “tortura técnica” y la “desmesura”, que vos Abel narrás como nadie. La hora del “Sultán”, un Rey, un Monarca, dueño de la vida y de la muerte. Detrás del “Sultán” estaba el personaje “Chavarri”, emparejado con la “Negra” Marta Bazán, un cuadro de las FAR, de quien “Goyo” Levenson, su suegro, siempre esperó una explicación de por qué había entregado a su esposa. Murió sin encontrar respuesta. Recuerdo que me contó su historia durante su exilio y así se conoció en la Argentina.

A través de tu novela histórica recobran vida “Perrone”, “El Lobo” “Armando” y su novia “Greta Carrasco”. También se habla de “Natalio Kurten”, el que en la realidad intentó volar la Fragata “Santísima Trinidad”, entre otros graves atentados; el “Negro” Stille, quien se ligó afectivamente con “Greta” violando el código de conducta revolucionario, porque su esposo “Kurten” estaba preso; “Mendioroz”, un amante de los uniformes, a quien yo reconozco con los nombres de guerra “Mendricrim”, “Lauchón” o “Hernán”. Todos personajes siniestros que de haber triunfado nos hubieran implantado el modelo cubano, o “castrista”. En estos días lo ha reconocido Antonio Cafiero.

Ni qué hablar de “Rodolfo Gallindo”, un aventurero de la peor especie, al que tuve que tratar y sentarlo frente a Jorge Born en el “Hotel Lancaster” y así ir preparando el clima para el primer indulto de 1989. Lo junte con el empresario a quien le pidió perdón y le devolvió el reloj que le había robado en 1974, cuando lo secuestró. Pensé que iba a hablar de “reconciliación, de un país “vivible” y salió pidiendo dinero.

Resumiendo, a la Armada, tras el 24 de marzo de 1976, recibió la responsabilidad de “purificar” a la Argentina de los Montoneros. Lo hicieron muy mal pero lo hicieron. Su centro fue la ESMA. También fui impiadoso con ese centro durante mi vida en el exterior, entre 1979-1982. Un muy cercano pariente mío, quizá un ejemplo de una sociedad que se mantenía (y mantiene) al margen de todo, como si nada los conmoviera, se puso a llorar, en Washington, cuando le mostré un informe de lo que allí pasaba.

Con la Argentina al borde del incendio y el quebranto como lo dejó Raúl Ricardo Alfonsín, con Carlos Saúl Menem llegaron los indultos, como una forma de poner un bálsamo en las tremendas heridas, en uno y otro bando. Aún espero una palabra de Menem al respecto. Confío en que no pase a la historia de una manera tan indigna. Que la valentía que supo demostrar en algunos momentos no se melle ante los vientos del “progresismo” o el temor a alguna revelación de su íntimo pasado.

Lo cierto, Abel, es que en ese pozo negro de la ESMA entraron muchos, demasiados, personajes, tan bien reflejados en tu libro. Los que perdieron la guerra militar, hoy son vencedores. Y a los que triunfaron los convirtieron en “presos políticos” porque para llegar a ellos se violaron todos los preceptos jurídicos y constitucionales. Sus juicios no son juicios, son parodias. Es venganza. La humillación como dijo “Armando”

Fue reparador observar en el relato los nombres de Ignacio Pirovano, Nora Jaureguiberry, Hugo Caballero, Javier Fernández y Jorge Mourath, personajes que pasaron por el Palacio San Martín, en su gran mayoría, y que dejaron recuerdos muy gratos.

Quiero dejar una media revelación antes de irme y transmitir mi conclusión final. En una ocasión un presidente constitucional me pidió a través de altos jerarcas de su gobierno si yo podía hablar con un argentino amigo mío para que ayudara a que el capitán de la Armada, Ricardo Cavallo, no saliera de México, extraditado a España, cuando lo pedía un juez Garzón. Tomé esta solicitud como una “cuestión de Estado”. Hable con ese argentino, muy comprometido en hechos que pasaron en la década del setenta. Después de escucharme, me dijo: “Si Tata, te voy a ayudar porque a esta página hay que darla vuelta”. Es decir, demostró una enorme grandeza. Así viaje a México y ayude al capitán Cavallo.
No se hizo más porque el “timorato” presidente no dio otra orden. Si hoy me volvieran a pedir un favor similar lo haría. Incluso por alguien que estuvo en lo que yo considero la mala senda con tal de terminar este clima de odio en el que estamos sumergidos. Como cuando me senté a conversar, como argentinos, con tus personajes Estefanich, Cirilo Gannan, “Bonfanti” y “Del Toro”.

Y me voy, ahora sí, con la conclusión. Esto es lo que yo pienso a mis 64 años, tras haber sido testigo y vivir innumerables acontecimientos. De esta posición no me muevo, a pesar de los agravios: Si ellos, los terroristas, hubieran ganado esa “guerra”, tal como la reconoció la Cámara Federal de 1985, esta Feria del Libro de hoy no se hubiera realizado, y muchos de los que aquí estamos viviríamos en el exterior o hubiéramos sido fusilados. Por razones muy privadas yo no voy a visitar a los presos en Marcos Paz, pero desde aquí les digo “gracias”. A pesar de sus enormes errores y sacrilegios, “Muchas Gracias” y aspiro a que salgan cuanto antes.

TATA YOFRE.

lunes, abril 18, 2011

VICTIMAS QUE MOLESTAN...

Concomitante con el retiro del busto del comisario Villar que se encontraba en el patio de honor del Departamento Central de Policía, han sido cambiados los nombres de tres escuelas de la Policía Federal.
Acusados de “represores de Estado”, fueron archivados en el arcón del ultraje kirchnerista los nombres de Ramón L. Falcón, Alberto Villar y Cesáreo Cardozo.
Se necesita una gran cuota de cinismo para trocar en victimarias a víctimas del terrorismo y es que existe un verdadero hilo conductor del enojo oficial hacia el homenaje a Falcón, Villar y Cardozo: los tres fueron asesinados por bombas terroristas.
Si en algo nunca nos faltó el kirchnerato, es en prodigarnos su cinismo a prueba de balas.
Los Jefes asesinados son víctimas que molestan porque prueban que los “jóvenes idealistas”, no hacían la revolución con una margarita en la mano.

Ramón Lorenzo Falcón

Hizo la carrera militar retirándose con el grado de Coronel y luego fue diputado nacional. A diferencia de la actual Ministro de Seguridad Nilda Garré, Falcón, nunca tuvo un cargo en un gobierno de facto.
Fue nombrado Jefe de Policía por el Presidente Constitucional Figueroa Alcorta.
Se lo conoció como un Jefe de Policía duro, todo un represor, en los tiempos en que ésa no era una mala palabra. Actuaba para un gobierno democrático surgido de las urnas y no tenía complejo de culpa al hacer cumplir la ley.
Cuando volvía del sepelio de otro policía, fue asesinado por la bomba de un anarquista recién llegado de Rusia.
Los anarquistas de esa época pusieron varias bombas además de la que mató a Falcón, una de ellas en el Teatro Colón, con la sala llena de gente.
La bomba contra Falcón no fue un incidente aislado, ni particularmente contra él como se lo quiso hacer parecer. Era una bomba contra el “sistema”.
Luego de su asesinato, la escuela de Cadetes de la Policía Federal fue bautizada con su nombre, sencillamente porque él la había creado.


Alberto Villar.

El comisario general Alberto Villar fue egresado de la escuela de Cadetes Ramón L. Falcón. En el año 1973 pasó a retiro.
Cuenta una anécdota que el general Perón lo hizo llamar por considerarlo el mejor jefe policial. Pese a que se hallaba en retiro efectivo lo convocó a su casa de Gaspar Campos.
Villar asistió sin mucho entusiasmo y preparándose para rechazar el ofrecimiento dijo “General, usted sabe que yo no soy peronista...” Franqueza brutal.
El Presidente en ejercicio le respondió: “Usted sabe bien comisario que no lo convoco porque sea o no peronista, sino que lo convoco porque LA PATRIA LO NECESITA...”.
Perón fue el Presidente Constitucional que inició la lucha contra la subversión.
Villar fue asesinado por Montoneros. Los servicios de inteligencia de Montoneros, cuyos pilares eran Rodolfo Walsh y Horacio Verbitsky averiguaron que la nave del comisario Villar había entrado a reparaciones, en los astilleros “Astarsa”.
Fue designado un pelotón de cinco integrantes para perpetrar el atentado, entre ellos el buzo táctico Alfredo Nicoletti. Este sería el encargado de poner debajo de la embarcación de Villar una bomba sumergida que lo mató junto con su esposa.
Villar era la síntesis de la represión de las bandas armadas marxistas. Era profundamente odiado por los montoneros por haber clausurado el diario de propaganda montonera “Noticias” dirigido por Miguel “Cogote” Bonasso y haberles enviado un desafío propio del que sabe que tiene los días contados “ellos tienen un cajón para mí pero yo tengo varios para ellos”.

Cesáreo Angel Cardozo.

Era General de Brigada. En plena lucha antisubversiva fue nombrado Jefe de Policía.
Considerado el tercer hombre en importancia en la lucha antisubversiva, fue asesinado el 18 de junio de 1976 por una compañera de estudios de su hija.
Dos meses después del crimen, la ejecutora Ana María González, otorgó una estrafalaria nota a la revista española “Cambio 16”, en la que contó detalles de su “hazaña”.
Vestida con un anorak rojo y una pistola en la cintura, relató cómo se acercó a la hija de Cardozo, compañera del Instituto Lenguas Vivas. Pese a sus diferencias políticas, ganó la amistad de la joven confesándole la tristeza que le provocaba la separación de sus padres.
Conmovidos, los Cardozo le abrieron las puertas de su hogar.
González integraba “Montoneros” y éstos le dieron instrucciones de ingresar al domicilio del Jefe de policía y dejar una bomba debajo de su cama. La bomba lo mató de inmediato y dejó malherida a su esposa.
Cinco meses después de la nota en la revista española, un auto en el que iba González y dos hombres pasó a alta velocidad por un control de tránsito junto a la fábrica Chrysler. Disparando a los efectivos policiales mataron a un soldado conscripto que hacía el servicio en la policía.
Los agentes repelieron la agresión hiriendo a González quien se desangró, abandonada por sus compañeros en uno de sus escondites. Ellos pudieron haberla abandonado cerca de un hospital pero, evidentemente, valía más muerta que prisionera. La gratitud montonera.
El cadáver de Ana María González fue cremado por sus compañeros y enterrado en un lugar desconocido.
En los listados de www.desaparecidos.org figuran los familiares de Ana María González cobrando una indemnización de 224.000 dólares con el número de causa 5648.

Juan Angel Pirker.

Por resolución 167 del Ministerio de Seguridad, la escuela de Cadetes creada por Ramón L. Falcón, pasará a llamarse Juan Angel Pirker.
La cartera gubernamental declara que Pirker “fue destacado jefe policial de la democracia entre 1986 hasta su fallecimiento en 1989. Pirker fue un firme batallador de la integración de la institución con la sociedad, con el respeto a los derechos humanos como estandarte de su gestión...”.
Lejos de mi ánimo está la intención de quitar méritos al Jefe Pirker, que fue un hombre decente y un gran policía pero Pirker no nació en 1986.
Pirker hizo su carrera policial durante todo el gobierno militar que tanto odio despierta en este gobierno.
Varios de los subalternos directos de Pirker, policías de la Federal, se encuentran presos por delitos de lesa humanidad en Devoto, Marcos Paz, y en varias provincias argentinas. Han sido condenados en parodias de juicios populares, en los que los testigos falsos increpan a los acusados ante la vista y paciencia de los jueces prevaricadores. Juicios en los que los policías de Pirker están condenados de antemano, con testimonios fantásticos, defensores amenazados, querellantes subsidiados por el gobierno, público rentado (se pagan $100 por día de juicio), leyes y constitución pisoteadas y substituidas por la doctrina del linchamiento.
Decir que Pirker es un defensor de los derechos humanos y condenar a sus subordinados por violaciones a los mismos es tan absurdo como los juicios que los retienen presos. Desconoce la Ministro la cadena de mandos?
Estaremos entrando en una dimensión desconocida en la que el kirchnerismo admita la inocencia de los condenados por delitos de “lesa humanidad”, enalteciendo a sus Jefes?
El General Balza fue premiado con una embajada. El General Bendini fue nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército.
Por qué no?

Policías Federales

Podrá decirse que los tres Jefes policiales impugnados eran "represores"; podrá justificarse ideológicamente la decisión de ofender su memoria en virtud del cargo que ocuparon pero no existe justificativo posible para haber retirado las placas de las comisarías porteñas; las que recordaban a los policías comunes caídos en el cumplimiento del deber.
Policías asesinados sólo por estar parados en una vereda, por llevar el uniforme azul, para quitarles el arma y para ascender en la "orga".
No existe justificativo, al menos, que sea confesable.

domingo, marzo 27, 2011

EN EL DIA DE LA MEDIAMEMORIA. (Doble estándar del Poder Judicial sobre los Derechos Humanos).

Previendo la velada circense del 24 de marzo (apenas empañada por un refrescante chubasco de Opera) el Poder Judicial se apresuró a hacer bien los deberes.
Niñitos obedientes, cejijuntos, bajan el martillo como si rompieran nueces.
Comunicado número Uno. El Poder Judicial decide…
1.- Condenar a Luciano Benjamín Menéndez y a Jorge Rafael Videla en la provincia de Tucumán por delitos de “lesa humanidad” en los que no estuvieron, ni pudieron haber estado involucrados.
2.- Absolver al comisario Horacio Verbitsky y a un grupo de activos Montoneros por prescripción, por la bomba del casino de Coordinación Federal de la Policía Federal Argentina.

Con rostros circunspectos y sin aflojar la comisura de los labios, los autodenominados “jueces” discurren que el terrorismo “común”, no es delito de lesa humanidad por lo tanto prescriben. Sólo lo es el que se encaramaba desde el Estado, en Falcons con calcomanías “los argentinos somos derechos y humanos”. Los otros son, escasamente, amateurs del terror; perdonables por su vocación aficionada. Armas soviéticas y entrenamiento cubano fueron, apenas, anécdotas de su tierna juventud maravillosa.
Convencidos de que el que gana escribe la historia, los vencidos de ayer, aporrearon la verdad durante décadas, hasta conseguir un Poder Judicial subordinado e inventarse una Constitución a medida, con Tratados y todo.
El Estatuto de Roma…
El bendito (o maldito según el ojo derecho o izquierdo que lo mira) Estatuto de Roma introduce el delito de “lesa humanidad” en el ordenamiento jurídico argentino. De acá para adelante, lo aclara el mismo Estatuto, no para atrás. Son imprescriptibles los delitos de lesa humanidad que se cometan en el futuro.
Los niñitos obedientes se apresuran a apuntar que se aplica para atrás también. Son más papitas que el Papa. Complacen al Poder, cuidan sus carreras y sus futuras jubilaciones.
“Irretroactividad ratione personae . 1. Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto por una conducta anterior a su entrada en vigor.” (art. 24 del Estatuto de Roma).
El Estatuto de Roma entró en vigencia en la Argentina el 9 de enero de 2007.
Respecto de la sui generis teoría de la Corte Suprema de Justicia redimiendo al terrorismo del mote de “lesa humanidad” dice el Estatuto de Roma
“Artículo 7. Crímenes de lesa humanidad
1. A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por "crimen de lesa humanidad" cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil …
… a) Por "ataque contra una población civil" se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado O DE UNA ORGANIZACIÓN DE COMETER ESOS ACTOS O PARA PROMOVER ESA POLITICA”.
Esta aclaración, específicamente incluye dentro de los delitos de lesa humanidad a los que se realizan desde cualquier organización, contra la población civil, para promover una determinada política, cualquiera, incluyendo las organizaciones terroristas. Así lo entienden los grandes juristas del mundo.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia tiene su propia Biblia y su propio calefón.
No debería extrañarnos.
En más de doce oportunidades, la Corte Suprema de Justicia declaró constitucionales las leyes 23.492 y 23.521 (Punto Final y Obediencia Debida) para -luego- venir a validar la nulidad que sobre éstas decretó el Congreso, cuando vientos del sur eran los que soplaban. Nulidad que se aplicó hacia atrás, también, fulminando sus efectos liberadores.
Si mañana gobernara el ratón Mickey la Corte Suprema proclamaría que la Constitución es una gran horma de queso.

Esta modesta abogada, nada puede enseñar a los miembros del Supremo Tribunal de la Nación y demás inferiores que ya no conozcan.
Estremece concluir que saben mejor que cualquiera que lo que hacen es puro y simple prevaricato y que les importa un legal rábano.

lunes, marzo 14, 2011

SANGRE DE CRISTO, EMBRIAGAME

POR EL HONOR DE LA SANGRE

Antonio Caponnetto

Sangre de Cristo embriágame

Mientras el mundo gemía el drama de Japón, sucedido en el inicio de la Cuaresma ; mientras el luto desplegaba su ropaje austero sobre el corazón de los hombres decentes, nos llegó la noticia, según la cual, un grupúsculo burdelesco de funcionarios oficialistas, encabezados por el actual ministro de Economía, se daba cita en el bar "Perón Perón", ubicado en lo que llaman ahora Palermo Hollywood, y que otrora supo ser, decentemente, un cielo de relinchos y de crines, al decir de Jorge Luis Borges.

La banda orgiástica del kirchnerismo tenía su propósito expreso en aquella jornada luctuosa de marzo: presentar un nuevo vino, llamado El Justicialista, que según sus promotores, sumaría aún más alegría a la que ya tiene el pueblo como consecuencia de las bondades múltiples que prodiga este Gobierno. Henchidos de ínfulas electoraleras -que es estar rebosante de chapuzas- los hijos de Cristina libaron y brindaron por lo que juzgan su inmodificable y seguro triunfo político.

Personajes de talante prostibulario se aglutinaron alrededor del neobrebaje, convencidos todos de que se puede imponer la alegría popular por decreto de necesidad y urgencia. Y cada uno de ellos, a su turno y copa en garfio, sintióse autorizado a expresar alguna sonora porquería.

Llegado el momento del palurdo que funge de Secretario de Cultura y que para abreviar llamaremos Jorge Coscia- dijo, según registro de las crónicas: El vino es bíblico. El famoso pedo que se agarró Noé aparece en la Biblia , el primer libro." (cfr. La Nación , 12-3-2011,p.18).

Todos se rieron con ganas, según apunta a renglón seguido el mismo informante. Es lógico que así fuera. Existe un patólogico reír propio de los idiotas o de los degenerados- el perfidum ridens, que expresa el gozo que les causa ver la humillación de los demás. En este caso el humillado era nada menos que el Patriarca Noé, cuya embriaguez (Gen. 9,18-29) es figura de esa copa densa de los pecados del mundo, que el mismo Cristo pidió auxilio al Padre para poder beber (Mt.26,42). Así lo vieron exégetas de nota, y el mismo Buonarotti lo plasmó en uno de sus frescos, el último de la serie del Génesis que está en la bóveda de la Sixtina.

Pero para el Secretario de Cultura paradigma del intelectual K- Noé es apenas un borracho, y el sacrilegio un divertimento de taberna peronista. Es que Coscia, como sus pares de Carta Abierta, merecen ser discípulos de aquella extraña Escuela de Slovenrie, para quienes orinar, peer y vomitar era el modo connatural de expresarse.

Faltaba lo peor, y al final llegó en aquella tenida patibularia. El Ministro de Agricultura, que responde al nombre de Julián Domínguez, alzó una de las botellas de El Justicialista, y se animó, incluso, a comparar el vino con la sangre de Cristo, que dio la vida por la humanidad, con la sangre de Kirchner, que dio la vida por la política (Cfr. La Nación , ibidem).

Hay una sola manera argentina de castigar esta blasfemia, y es horadando la lengua del impío, como enseñaba el Gral. José de San Martín. ¿Quién se atreverá a hacerlo, mientras le explica al reo que el señor Kirchner no derramó ninguna sangre por nada ni nadie, sino que reventó una noche bajo el destino maldito del insensato, al que el Supremo Juez le pregunta: ¿para quién será lo que has amontonado? (Mt. 12, 16-20). ¿Quién se atreverá al justiciero hierro candente, para que el fuego lave, junto con la injuria, la mitología grotesca que ha transformado en héroe y en santo al más vulgar de los canallas y al más ladrón de los rencorosos?

Y hay una sola manera católica de castigar esta horrible imprecación. La explica San Alfonso María de Ligorio en su Sermón IX para el domingo XXIV después de Pentecostés- citando a San Juan Crisóstomo: cuando oigas blasfemar a un hijo vuestro, rómpele la boca, santificando así vuestras manos (Cfr. Obras Ascéticas, Madrid, BAC, 1954, vol.II, p. 523). ¿Quién osará aplicarle la merecida pena? ¿Acaso alguno de estos obispos felones que cuando sale algún curazo agalludo a contener a los viles, acaba pidiéndoles perdón y acallando al valiente?

No; nadie excepto el Dios de los Ejércitos castigará a estos repugnantes blasfemos. Que no se llaman sólo Boudou, Coscia o Domínguez, porque tienen los mil nombres de los obsecuentes que rodean el trono de la jaca.

Por eso, desoiré en la ocasión a las voces amigas que me piden no trasgredir los límites de la mesura. Pero ¿si no estoy dispuesto a este minímisimo gesto de santa indignación por el honor de la preciosa Sangre de Cristo, por quién lo haré?

Escuchen pues, esbirros y esbirras kirchenristas que han sido o serán capaces de tamaña perfidia; escuchen lo único que merecen escuchar con voz tronitonante: son todos ustedes una manga de hijos de PUTA.

Sanguis Christi, inebria me.

miércoles, marzo 02, 2011

LADRONES EN EL DEPARTAMENTO CENTRAL DE POLICIA.

Se supo extraoficialmente que ha sido removido el busto del Comisario Alberto Villar, que se alzaba en el patio de honor del Departamento Central de Policía.

También fueron retiradas de las comisarías, las placas de homenaje a los policías víctimas del terrorismo.

Pese a los insistentes comentarios del periodismo, el gobierno calla y otorga.

Aunque este gobierno ha derogado mi capacidad de asombro y en contra lo que aconseja la estrategia del más elemental manual de guerra, acuso el golpe. Debo admitir que me dolió.

Soy hija de un comisario, nací en el Churruca. Allí fallecieron mi papá y mi abuelo. Aunque no soy policía, me siento parte de la familia policial y cada vez que se la ataca, siento el golpe en lo personal.

Después de ver desfallecer en las mazmorras del régimen a más de mil hombres, presos políticos, creí que ya nada podría conmoverme pero la artera maniobra de hacer desaparecer, una vez más, a las víctimas del terrorismo es demasiado.

Con la clandestinidad de lo que avergüenza, retiraron los homenajes de víctimas que les molestan, porque les recuerdan su origen violento, su violencia latente sólo sostenida por el temor de volver a perder una guerra.

Clandestinamente, a hurtadillas, como ladrones de placas en cualquier plaza pública, esconden su pasado asesino.

La palabra hurto viene del latín “furtum” que significa furtivo y esa es la forma en que hicieron desaparecer las placas que la Nación le rinde a sus mártires. En su descabellada empresa de reinventarse, desaparecen pruebas de la guerra perdida que ellos mismos empezaron.

No hubo ceremonia, no hubo un “general banquito”, no existieron anuncios. Silencio.

Los ladrones de placas del departamento Central de Policía y de las 53 comisarías de Buenos Aires se alzaron con el botín, todo un país boquiabierto que no atina a despertar.

Existen homenajes que los ladrones de todo no pueden hurtar, los que llevamos clavados en el corazón.

Personalmente, quiero recordar a la víctima del terrorismo más cercana a mí: El Comisario Guillermo Pavón.

Era amigo de mi padre y venía frecuentemente a mi casa cuando era chica, lo recuerdo como un hombre gigante. Repasando fotos de felicidades antiguas, noto que era obeso, su peso lo agobiaba. Por su brillante carrera, la Policía Federal evitó darle el retiro, enviándolo a un destino calmo que pudiera sobrellevar su salud, era Jefe de Protocolo y Ceremonial de la Policía Federal Argentina.

Fue un hombre bueno, inofensivo, entregaba coronas de flores en nombre de la Policía Federal a los deudos de los policías caídos en cumplimiento del deber, asistía a los funerales, organizaba las entregas de medallas.

Una mañana, al salir de su casa una ráfaga de ametralladora lo partió en dos.

El ERP se atribuyó el atentado.

Estaban construyendo un mundo mejor y para ello era preciso matar a un buen tipo.

La realidad es que algún trepador pagó su ascenso dentro de la guerrilla o alguna chica fácil quiso probarle al grupo que debía ser tomada más en serio, quién sabe cómo fue y ahora, a quién le importa. En esa época, todos creímos que el comunismo sería el futuro ominoso del mundo y los advenedizos no querían quedarse afuera.

Por la parte que me toca, como miembro de este país enfermo, les pido perdón a las víctimas del terrorismo. Ellos sabrán comprender desde el cielo este pequeño lapso de tiempo en que su homenaje fue borrado por un gobierno que pronto huirá de la misma forma en que los ladrones huyen cuando los persigue la policía.

MISTERIOS DE UNA TRISTISIMA TRINIDAD

La nota fue publicada hace varios años...
«.sabe comandante, yo voy a ser uno de los que esté en la marcha contra Bush - Pues una estatua pa' ti Diego.» (Maradona - Fidel Castro, La Noche del Diez)

El boludoteísmo, gracias a nuestro libertinaje tercermundista de cultos, ha renovado sus bríos este año. Y en esta explosión «popular» del culto a la boludez, mucho ha tenido que ver el show televisivo. El boludoteísmo tiene como dios a Maradona. Ama al diego por sobre todas las cosas, no se cansa de utilizar su pobre nombre en vano, santifica sus sandeces, honra sus contradicciones. «Ámenme tanto como yo me amo», grita el dios diez, y su rebaño delira. Es el culto de los ignorantes orgullosos de su ignorancia. Y el de ciertos vivos que lucran con los idiotas útiles.El boludoteísmo adora a un dios otrora todopoderoso con sus piernas, pero al que el tiempo y otros pecados peores, le quitaron el poder de los miembros inferiores. y no tuvo más remedio que ponerse a predicar con la lengua. Y el dios habló. Y nos habló de la tristísima trinidad: Él, por sobre todas las cosas, el che Guevara y Fidel Castro. Los tres son uno y tres a la vez. Chávez está anotado, pero aún le faltan muchos años de totalitarismo.

El dios diez señaló la tierra prometida: Cuba. y nos llevó hasta ahí, pero él se pegó la vuelta. Muy lindo el paraíso socialista, pero mejor vivir en el infierno capitalista. Y nos advirtió sobre el diablo: Estados Unidos. Pero a pesar de tanto celo propagandístico, el cielo del dios diez y su tristísima trinidad, anda en problemas.
Se les escapan las tortugasMás de 20 miembros del Coro Nacional de Cuba han desertado, entre ellos, el segundo jefe de la delegación, acompañante oficial del coro. Ocurrió en la gira que realiza el conjunto por Canadá, que comenzó el pasado 18 de Octubre y que tenía como fecha de finalización el 5 de noviembre. Los cantantes se fugaron del hotel de Toronto. Entre los desertores se encuentra el barítono Ernesto Hermes Cendoya Sotomayor, informó Sambra, escritor y disidente que llegó a Canadá a mediados de los años 90.

Cendoya dijo que el grupo analizó la posibilidad de quedarse en Canadá ni bien llegaron a ese país, y explicó que los responsables del coro les retuvieron las dietas y los porcentajes de las recaudaciones para intentar evitar la deserción. Los cantantes piden refugio político, la mayoría son jóvenes, pero hay también adultos. Todos desean escapar de «la situación insoportable en Cuba. Están asqueados de la represión, ser los esclavos del régimen, y de estar mal pagos.

La acompañante oficial del coro, Digna Guerra, amenazó a los miembros del grupo para disuadirlos, dijo Sambra. «Les dijeron que los miembros de sus familias en Cuba sufrirían represalias si decidían fugarse.» La última deserción masiva de cubanos en Canadá ocurrió en 2002, cuando 23 jóvenes que fueron a la Jornada Mundial de la Juventud, a la que asistió Juan Pablo II., pidieron asilo.
El paraíso no se mancha¿Por qué motivo la gente huye desesperada del paraíso? La gente huye de Cuba de cualquier manera y a cualquier precio. Se van todos: niños, jóvenes, adultos, abuelos, profesionales, campesinos, deportistas, artistas, hombres, mujeres, negros, blancos. Todos. Claro que en este mundo cada vez más pequeño, mucha es la gente que emigra en busca de nuevos horizontes. Lo extraño de Cuba, es que la gente huye desesperada, de una tierra magnificada por los más prestigiosos intelectuales.

Y huyen hacia cualquier lugar. No les importa si caen en Rusia, Argentina, o en las fauces de los tiburones del mar Caribe. Amén de lo que digan los detractores o los defensores de la absurda dictadura cubana, yo creo que la única razón para que la gente huya de un paraíso, es el aburrimiento. Una vez dijo el dios diez que: «si en el cielo estaban todos los buenos, entonces él prefería irse al infierno, porque iba a ser más divertido». Es una bolufrase digna del boludios diez.

Por eso, si Cuba es el paraíso que nos vende la elite intelectual, y que yo no tengo por qué no creer, la única causa de que la gente huya desesperadamente de allí, ha de ser el hastío.Pues en Cuba ya todo está hecho y de la mejor manera, y de la única manera posible. Cuba es el país más democrático y más libre del mundo. Entonces, las personas que lo habitan tienen un buen motivo de hastío, pues en los demás países, transformar un país en libre y democrático es una preocupación y una ocupación que nos lleva mucho tiempo. Pero como Cuba ya alcanzó ese aspecto central para la vida de las naciones, ese logro superior de la humanidad, entonces, la gente se aburre.

Si en educación, los chicos de primer grado ya escriben como Martí, y aprenden dos veces más que lo que se aprende en cualquier otro país del mundo infernal, si en Cuba ya nada puede perfeccionarse, es lógico que la gente se aburra. En salud pública, hasta hace poco se pensaba que Canadá tenía el mejor sistema del mundo, vaya mentira diabólica, el mejor sistema de salud pública del mundo es la cubana. Ni Canadá ni Suecia: Cuba; y hacia allí peregrinan en masa los sanitaristas de todo el mundo para aprender.

Los suecos, los suizos o los japoneses, por ejemplo, se entretienen saliendo a hacer turismo, viendo muchos canales de televisión o leyendo periódicos y revistas de cualquier parte del mundo. Los cubanos no, pues, si es el país de las mejores cosas, ¿para qué ir entonces a conocer otros lugares peores? La prensa cubana es tan buena que prácticamente no dice nada, ¿qué va a decir si todos los cubanos saben que todo está bien? La televisión cubana es la mejor del mundo.

Y una televisión impecable en un país impecable, ¿qué otra cosa va a informar sino que todo fluye como un río cristalino? Por eso no se emite ni Telesur, la televisora de cuyas acciones los cubanos pagan el 19 %. ¿Para qué, si con los cuatro canales estatales alcanza y sobra para reflejar su vida de ensueño? En Cuba, hasta cuando vienen los huracanes o las tormentas tropicales, todo se mantiene bajo control, todo se prevé, todo el mundo acepta sin chistar lo que las autoridades determinan, porque, claro, las autoridades nunca se equivocan.

En Cuba nunca hubo siquiera una ancianita que se haya negado a abandonar su casa o su gatito. Nada de eso, cuando se dice «a evacuar», todo el mundo evacúa sonriente hacia los mejores refugios para evacuados del mundo.
Todo es formidable en Cuba, porque el Estado se ocupa y se preocupa de todo. Los máximos dirigentes tienen una experiencia de casi 50 años de sacrificio por el bienestar del pueblo. Y los habitantes de Cuba esperan que estén 100 años más ahí. ¿La muerte? ¡Vade retro!, Fidel es un dios que no puede darse ese lujo, porque ¿quién va a dirigir a Cuba con tanto tino, tanta sapiencia y tanta sensatez? No, Fidel tiene que estar en su puesto 100 años más, a lo mejor en ese tiempo surge alguien que llegue a tener, al menos, un diez por ciento de la preocupación y el amor por el bienestar del pueblo.Hay un antecedente histórico a este paraíso cubano que nos propone el boludoteísmo. Y en ese paraíso anterior, pasó algo parecido. Eva se aburrió. Todo era tan perfecto que se comió la manzana, sólo porque estaba prohibido. Lo mismo debe suceder en el paraíso cubano, con la diferencia de que en Cuba todos están obligados a quedarse. Pero la gente tiene esas cosas incomprensibles, prefiere la libertad al paraíso. Es gente inconformista a la que no le gusta que todo sea perfecto.y entonces se van por ahí a pasarla peor.

Algunos, hasta se van y hacen política, con lo ingrato que es esa profesión. Y huyen a costa de sus vidas. El Dios del paraíso de Eva, que todo lo sabe, se dio cuenta, y desde entonces, nos dio la opción de elegir en libertad. El dios del cielo cubano, que todo lo niega, no otorga visa. La tristísima trinidad (el dios diez, el che y Fidel), insiste con la opresión. Parece que al boludoteísmo se le escapa la tortuga.


Horacio Ricardo Palma

martes, enero 11, 2011

MANUELITA... una cáustica fábula sobre la Argentina.

Los que bobaliconamente hoy, censuran al Proceso de Reorganización Nacional con el epíteto genérico y multiusos de “dictadura”, marchan por la vereda de SADAIC como Manuelita hacia Paris, para embellecerse.

No olvidan pero soslayan que aunque la poetisa (en este país de presidentas y ministras, me he hartado de oír que la llamen poeta) fue crítica hacia el “Proceso” por su férrea censura, por otro lado, defendió el accionar de las Fuerzas Armadas en su lucha contra el terrorismo marxista de los años setenta.

El 16 de agosto de 1979 la poetisa publicó en el diario Clarín, el artículo “Desventuras en el País-Jardín-de-Infantes” quejándose, precisamente, de esa censura.

Su crítica apuntaba a la falta de libertad artística, no al derecho de la sociedad a defenderse de la agresión armada de ejércitos irregulares.

Todavía en pleno gobierno militar, cuando muchos de los que hoy se llenan la boca (y los bolsillos) censurando a la “dictadura” eran dóciles colaboracionistas que agachaban la cabeza ante el Poder, la poetisa no tuvo remilgos en cantarles las cuarenta.

Sin embargo, una cosa reconocía, el valor de la lucha de las Fuerzas Armadas contra el terrorismo.

No era éste un reconocimiento mendaz ni cobarde. Vale doble viniendo de la poetisa, en plena irrupción crítica.

Vale doble porque fue la opinión de una testigo mordaz y hostil.



“...Que las autoridades hayan librado una dura guerra contra la subversión y procuren mantener la paz social son hechos unánimemente reconocidos. No sería justo erigirnos a nuestra vez en censores de una tarea que sabemos intrincada y de la que somos beneficiarios. Pero eso ya no justifica que a los honrados sobrevivientes del caos se nos encierre en una escuela de monjas preconciliares, amenazados de caer en penitencia en cualquier momento y sin saber bien por qué...”

“...Quienes desempeñan la peliaguda misión de gobernarnos, así como desterraron —y agradecemos— aquellas metralletas que nos apuntaban por doquier en razón de bien atendibles medidas de seguridad, deberían aliviar ya la cuarentena que siguen aplicando sobre la madurez de un pueblo (¿se acuerdan del Mundial?) con el pretexto de que la libertad lo sumiría en el libertinaje, la insurrección armada o el marxismo frenético...”



No se si aflojar la cuarentena fue el producto de esta sociedad boquifloja, altanera, ingrata, estúpida, dos veces estúpida y autodestructiva. Lo que se es que no había otro camino, algún día había que dejar el Jardín de Infantes, para bien o para mal.

Luego de eliminar el peligro, la cuarentena se fue disipando, demasiado lentamente –como es de esperar- para una artista.

Lentamente como el paso de Manuelita, que fue a Paris a embellecerse y volvió caminando tan lentamente, que para cuando volvió a Pehuajó ya estaba vieja otra vez.

Una cáustica fábula de la Argentina que emprendió en la década de los setenta un camino duro, largo y penoso para terminar volviendo igual, al mismo lugar.