sábado, diciembre 24, 2016

FELICES FIESTAS




Felices Fiestas escucho por doquier y mecánicamente respondo “y para vos también, que lo pases bien con tu familia”. 
¿La verdad? Somos todos unos hipócritas. Tenemos “Felices Fiestas” porque los que están presos se la jugaron en su momento e hicieron lo que tenían que hacer, bien o mal, nadie les enseñó  cómo se combate al terrorismo, los políticos huyeron y los dejaron solos pero ellos hicieron lo que tenían que hacer para que el país siga existiendo y nosotros con él. Esos que se la jugaron están presos y los “felicitadores” con el diario del lunes, desde tierra firme, teorizan que si había que devolver los cuerpos, que si hubiera sido mejor hacer juicios sumarios, que había que hacer así o asá. ¡ ENTIENDANLO! Aunque les hubieran dado una pasantía, un sueldo  y un pasaje de avión para otro país (a muchos se los dieron) hoy estarían protestando de la misma manera: “JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS” porque ésta es su revolución por otros medios. No pudieron imponer el comunismo pero no se resignan a que su “revolución” deje de existir. Saben que perdieron pero su pequeña victoria es arruinarle la vida a todo el mundo, algún ex monto lo ha confesado. “Ya no vamos a vencer…pero seguimos aquí y van a tener que soportarnos”. 

Ya no dicen “Hasta la Victoria siempre” ahora dicen “Hasta siempre” o “Hasta la memoria siempre” o “Hasta la próxima parada de colectivo siempre”. Se falsifican a sí mismos justificándose… pero joden.

Y todos festejamos mientras unos pobres viejos están en prisión, de un lado para otro, trasladados sin aviso o sin traslado cuando deben ir a un médico. Con fiscales alcahuetes como Jorge Auat, que días pasados quiso entrar a Campo de Mayo a sacar fotos para probar que viven en un hotel cinco estrellas. Sacado a los panzazos por los mismos presos políticos que no lo dejaron ingresar. Todavía pelean, ellos todavía pelean y nosotros festejamos. 

Siento asco por este país y por lo que hemos construido. Es cierto que ganamos la guerra al comunismo, si no hubiera sido por esos que están presos hoy habría un millón de fusilados, y estaríamos como en Venezuela, corriendo por las calles porque alguien escuchó que en la otra cuadra bajaron un camión de pollos o de papel higiénico. 

En su lugar hacemos las compras, cuotas, tarjeta, felicitaciones. 

Y construimos un poder judicial abyecto que martiriza a ese sector de la población que nos defendió porque le sale gratis. ¿Gratis? Ganan mucho dinero con esta “patriada”. Decir que los jueces son “militantes” es dignificar lo que hacen, SON LADRONES, eso es lo que son. 
La auditoría que tiene que hacer el Consejo de la Magistratura es sobre el dinero que se reparte en los juicios de “lesa”, ésa es la auditoría que tiene que hacer. Que no la hacen porque son todos cómplices. 
Como no hay suficientes jueces federales, los jueces de otros distritos “subrogan” en otras jurisdicciones cobrando un 30% más del sueldo. Cuando se jubilen, lo harán con un 30% más de jubilación que los que no “subrogaron”. Algunos subrogan hasta en dos juicios de “lesa” con el correspondiente aumento de sueldo. Más que eso, les abonan los pasajes y viáticos aparte. Pasajes de avión o vales para nafta según el caso y $4500 por día de viáticos que casi nunca gastan. 
Más que eso, todos saben que hay jueces que están involucrados en los alquileres de salones para los juicios, como ocurrió con el juez Rozanski que finalmente renunció pero éste era uno de los cargos que se le imputaban. Más aun, los cientos y cientos de testigos que desfilan por estos juicios hablando de nada, de lo que no saben, de contar que “a fulanito lo conocía de la secundaria pero un día no lo vimos más… dicen que desapareció”. Eso son los cientos de testigos, a esos les pagan viáticos o, al menos, figura que les pagan. 
Esa es la auditoría que tienen que hacer, no si tardan mucho o poco los juicios. Desde ya que los hacen durar como chicle para seguir cobrando pero la auditoría debería ir al hueso del asunto, al festival de subrogancias y dinero. Se deberían investigar las Secretarías Ad-hoc inventadas para darles trabajo a sus hijos inútiles que sólo pueden trabajar en el Estado porque no sirven para nada. Y a todas las dependencias y reparticiones que comen de los juicios de “lesa”. 
Las declaraciones juradas de los jueces… eso es lo que el Consejo de la Magistratura debería investigar. Les aconsejo a los presos políticos que busquen las declaraciones juradas de sus jueces en Internet y los denuncien ante el Consejo de la Magistratura. Como diría Lanata “No les cierra ni el blanco”. 
Mientras no se corte el chorro del dinero de lesa, todas las gestiones que se hagan serán inútiles. El gran corruptor, Nestor Kirchner, diseñó bien este circuito de dádivas. Conocía muy bien cómo funciona la cabeza de los corruptos porque él era el primero. Diseñó una máquina de movimiento perpetuo que se retroalimenta a sí misma. 


Este gobierno que tenemos dice que no se va a meter con el Poder Judicial, que el Poder Judicial es independiente y yo le digo, el Poder Judicial no es independiente, es dependiente del que lo aprieta más y mejor y como el gobierno no lo aprieta, queda el apriete residual de las “orgas” de DDHH. El juez que no martiriza a los presos políticos se queda sin subrogancia. 

 Llega esta fecha y me pongo triste y canalizo mi tristeza en indignación. Siento bronca porque la sociedad recibe beneficios que no merece y que no agradece. Me enojo con la Argentina.

En el medio de mi enojo, un preso político, hoy en domiciliaria después de diez años en prisión me felicita por la Navidad y agrega “orgulloso de haber dado este nuevo servicio a la Patria y de haber donado diez años de mi vida para que este país no sea Venezuela”.  
Y yo no tengo nada más que agregar excepto: Felices Fiestas. 

2 comentarios:

Roberto Hidalgo dijo...

La sociedad esta anestesiada y doblegada mientras la izquierda sigue, sigue, va , patea y entra... nosotros nos vamos de vacaciones, dormimos la siesta y nos dedicamos a la joda...

Rodolfo Mario MILANO dijo...

Como juez retirado (ley 24018 art. 16), me avergûenzo de los jueces prevaricadores y cobardes, pero a mi edad cada vez me convenzo más (tristemente) de la actitud hipócrita de nuestra sociedad.