domingo, enero 08, 2017

"Desde el Alma" carta a los presos políticos

                                                                                     PARANA, 16 DE DICIEMBRE DE 2016.-


   HOLA QUERIDOS AMIGOS !

Mi nombre es María Eugenia Prestofelippo y vivo en la ciudad de Paraná (Entre Ríos). Soy nacida en el año 1978, y orgullosa de haber llegado para esa fecha. Soy hija de ejemplares padres, como también lo son ustedes: papá, Miguel Francisco Prestofelippo, de profesión electricista y mi madre, Norma Ester Santini, contadora y cuento con una hermana maravillosa que se llama María Amalia Prestofelippotrabaja como administrativa en la policía de Entre Ríos, y estudia ciencias económicas, es madre de dos joyitas: Mickaela y Facundo. Pues, como verán, ninguno perteneciente a las FFAA, no obstante, desde mi concepción la palabra institución y FFAA en mi hogar fue, es y será sinónimo de respeto como tantos otros valores que me inculcaron.
Quiero decirles que esta carta intenta ser una caricia al alma hacia cada uno de ustedes. Pero lamentablemente sé que no lo es y sé que no lo es porque la verdadera caricia sería su justa y pronta liberación.
Cada noche cuando me voy a dormir, la situación de encierro injusto que ustedes padecen ocupa gran parte de mis preocupaciones. Hay noches que les digo a mis lágrimas que cada una de ellas se convertirán al otro día en el riego nutritivo de mis luchas. Y créanme que es así.
Como ciudadana me siento muy responsable en hacer todo lo que esté a mi alcance. No sé si lo que hago es mucho o poco pero lo que sí sé, es que estoy haciendo lo que más puedo por ustedes.
Me siento responsable de darle lo que ustedes en su momento le dieron a la Argentina: Libertad, protección y honor.
Me siento responsable de que cada uno de ustedes regresenlibres a sus hogares juntos a sus familias como legal y justamente les corresponde.
Me siento responsable de cuidar a mi Patria y cuidarla implica gritar por la justicia y verdad que se merecen.
Me siento responsable por haber descuidado, omitido, o vaya a saber por qué no haber estado comprometida con esta causa desde un principio. Por esto, pido a cada uno de ustedes mis mayores disculpas porque haber ignorado su justa defensa, es como haber ignorado su entrega a la patria, su batalla por la paz y el orden que dieron en aquel entonces al país.

Pero les juro, les juro, que no bajaré los brazos hasta que esto se revierta. No pararé y revindicaré su merecida lucha. Porque entiendo de manera fehaciente lo que mis padres desde niña me explicaron: “Eugenia, en aquellos años cada integrante de las FFAA se ofrecían para dar servicio y lealtad a su patria”.
Hace apenas meses que estoy en contacto con esta inmunda realidad: jueces, querellas y fiscales con vínculos afectivos, testigos falsos, archivos quemados o desaparecidos, etc. (que les voy a contar auds si lo saben mejor que yo). Y no soy experta, ni instruida profesionalmente en estos temas, pero sepan que desde mi lugar y desde mis valores he decidido llevar la causa  a mi pecho y defenderlos con mi vida. ¿Uds se preguntarán por qué? Y yo les respondo muy sencillamente, porque los imito, porque ustedes por todo el pueblo Argentino hicieron esto y muchos más, entonces como abandonarlos en este momento?. ¡¡¡ JAMAS !!!
Como les decía anteriormente, hace apenas meses que estoy en todo esto y agradezco a Dios y a la Virgen que me hayan acercado a este mundo, porque he conocido gente maravillosa (hijas/os, sobrinas/os, nietas/os, esposas, hermanas/os, madres, camaradas, etc.) gente que hoy no se encuentra fácilmente. Y por eso cuando en mi mente aparece cada rostro de todos ellos, como la de cada uno de ustedes, no permito que la indignación, el enojo o la ira me envuelvan en sus inservibles actitudes. Doy lugar a mi sediento apetito de combate porque tengo sed por hacer, tengo sed por luchar, tengo sed por gritar la VERDAD, tengo sed de contar y explicar la mentira con la que vienen construyendo el país esta última década.
Tengo sed y hambre de verlos libres !!!.
“El éxito de la mentira es el de un momento; él pasará y yo seré vengado sin ejercer venganza”(Juan Bautista Alberdi).
¡ VIVA LA PATRIA !

María Eugenia Prestofelippo
DNI: 26.802.477

sábado, diciembre 24, 2016

FELICES FIESTAS




Felices Fiestas escucho por doquier y mecánicamente respondo “y para vos también, que lo pases bien con tu familia”. 
¿La verdad? Somos todos unos hipócritas. Tenemos “Felices Fiestas” porque los que están presos se la jugaron en su momento e hicieron lo que tenían que hacer, bien o mal, nadie les enseñó  cómo se combate al terrorismo, los políticos huyeron y los dejaron solos pero ellos hicieron lo que tenían que hacer para que el país siga existiendo y nosotros con él. Esos que se la jugaron están presos y los “felicitadores” con el diario del lunes, desde tierra firme, teorizan que si había que devolver los cuerpos, que si hubiera sido mejor hacer juicios sumarios, que había que hacer así o asá. ¡ ENTIENDANLO! Aunque les hubieran dado una pasantía, un sueldo  y un pasaje de avión para otro país (a muchos se los dieron) hoy estarían protestando de la misma manera: “JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS” porque ésta es su revolución por otros medios. No pudieron imponer el comunismo pero no se resignan a que su “revolución” deje de existir. Saben que perdieron pero su pequeña victoria es arruinarle la vida a todo el mundo, algún ex monto lo ha confesado. “Ya no vamos a vencer…pero seguimos aquí y van a tener que soportarnos”. 

Ya no dicen “Hasta la Victoria siempre” ahora dicen “Hasta siempre” o “Hasta la memoria siempre” o “Hasta la próxima parada de colectivo siempre”. Se falsifican a sí mismos justificándose… pero joden.

Y todos festejamos mientras unos pobres viejos están en prisión, de un lado para otro, trasladados sin aviso o sin traslado cuando deben ir a un médico. Con fiscales alcahuetes como Jorge Auat, que días pasados quiso entrar a Campo de Mayo a sacar fotos para probar que viven en un hotel cinco estrellas. Sacado a los panzazos por los mismos presos políticos que no lo dejaron ingresar. Todavía pelean, ellos todavía pelean y nosotros festejamos. 

Siento asco por este país y por lo que hemos construido. Es cierto que ganamos la guerra al comunismo, si no hubiera sido por esos que están presos hoy habría un millón de fusilados, y estaríamos como en Venezuela, corriendo por las calles porque alguien escuchó que en la otra cuadra bajaron un camión de pollos o de papel higiénico. 

En su lugar hacemos las compras, cuotas, tarjeta, felicitaciones. 

Y construimos un poder judicial abyecto que martiriza a ese sector de la población que nos defendió porque le sale gratis. ¿Gratis? Ganan mucho dinero con esta “patriada”. Decir que los jueces son “militantes” es dignificar lo que hacen, SON LADRONES, eso es lo que son. 
La auditoría que tiene que hacer el Consejo de la Magistratura es sobre el dinero que se reparte en los juicios de “lesa”, ésa es la auditoría que tiene que hacer. Que no la hacen porque son todos cómplices. 
Como no hay suficientes jueces federales, los jueces de otros distritos “subrogan” en otras jurisdicciones cobrando un 30% más del sueldo. Cuando se jubilen, lo harán con un 30% más de jubilación que los que no “subrogaron”. Algunos subrogan hasta en dos juicios de “lesa” con el correspondiente aumento de sueldo. Más que eso, les abonan los pasajes y viáticos aparte. Pasajes de avión o vales para nafta según el caso y $4500 por día de viáticos que casi nunca gastan. 
Más que eso, todos saben que hay jueces que están involucrados en los alquileres de salones para los juicios, como ocurrió con el juez Rozanski que finalmente renunció pero éste era uno de los cargos que se le imputaban. Más aun, los cientos y cientos de testigos que desfilan por estos juicios hablando de nada, de lo que no saben, de contar que “a fulanito lo conocía de la secundaria pero un día no lo vimos más… dicen que desapareció”. Eso son los cientos de testigos, a esos les pagan viáticos o, al menos, figura que les pagan. 
Esa es la auditoría que tienen que hacer, no si tardan mucho o poco los juicios. Desde ya que los hacen durar como chicle para seguir cobrando pero la auditoría debería ir al hueso del asunto, al festival de subrogancias y dinero. Se deberían investigar las Secretarías Ad-hoc inventadas para darles trabajo a sus hijos inútiles que sólo pueden trabajar en el Estado porque no sirven para nada. Y a todas las dependencias y reparticiones que comen de los juicios de “lesa”. 
Las declaraciones juradas de los jueces… eso es lo que el Consejo de la Magistratura debería investigar. Les aconsejo a los presos políticos que busquen las declaraciones juradas de sus jueces en Internet y los denuncien ante el Consejo de la Magistratura. Como diría Lanata “No les cierra ni el blanco”. 
Mientras no se corte el chorro del dinero de lesa, todas las gestiones que se hagan serán inútiles. El gran corruptor, Nestor Kirchner, diseñó bien este circuito de dádivas. Conocía muy bien cómo funciona la cabeza de los corruptos porque él era el primero. Diseñó una máquina de movimiento perpetuo que se retroalimenta a sí misma. 


Este gobierno que tenemos dice que no se va a meter con el Poder Judicial, que el Poder Judicial es independiente y yo le digo, el Poder Judicial no es independiente, es dependiente del que lo aprieta más y mejor y como el gobierno no lo aprieta, queda el apriete residual de las “orgas” de DDHH. El juez que no martiriza a los presos políticos se queda sin subrogancia. 

 Llega esta fecha y me pongo triste y canalizo mi tristeza en indignación. Siento bronca porque la sociedad recibe beneficios que no merece y que no agradece. Me enojo con la Argentina.

En el medio de mi enojo, un preso político, hoy en domiciliaria después de diez años en prisión me felicita por la Navidad y agrega “orgulloso de haber dado este nuevo servicio a la Patria y de haber donado diez años de mi vida para que este país no sea Venezuela”.  
Y yo no tengo nada más que agregar excepto: Felices Fiestas. 

sábado, diciembre 17, 2016

LA RUTA DE GUEVARA


andrea Por Andrea Palomas Alarcón.


En el día de hoy, al preso político Aníbal Guevara lo volvieron a trasladar a Marcos Paz por orden de la juez, esposa de un montonero, Fátima aa4Ruiz López.


Evidentemente esta “señora” deglute con fruición el sobreviviente pasquín fundado por Gorriarán Merlo, Página 12.


Allí se presenta al Centro de Detención Campo de Mayo como una especie de club de campo en donde los presos políticos van a pasar sus
vacaciones. No tiene en cuenta la montonera consorte que el Centro de Detención de Campo de Mayo fue destruído por el hijo bobo del gran abogado Eduardo Hortel. Este hijo bobo, Victor, afiliado espamentoso a la pléyade de bailanteros llamada en lo general “La Cámpora” y en lo particular “Negros de Mierda” castigó a TODOS los presos políticos, al mejor estilo de la “avivada” militar, cuando los prófugos Olivera y aa2DeMarchi se fugaron del Hospital Militar Central. Hortel, el “tamboril” del pabellón trans (lo que entienden va por su cuenta pero no es ni la mitad de la verdad) trasladó a todos los detenidos de Campo de Mayo a Marcos Paz y destruyó las instalaciones para que los jueces no acudieran a ningún amparo o hábeas corpus. Hoy, el Centro de Detención Campo de Mayo es apenas un lugar de tránsito donde muchos de los presos políticos no quieren ir y son llevados por la fuerza.


Sin embargo, como la esposa del montonero pensó que alguna vez Página 12 podía decir la verdad, quiso recastigar al preso político volviendo a trasladarlo a Marcos Paz. Dos traslados en menos de diez días.


aa3Comunistas infieles, ella y su marido el montonero Ernesto Villanueva, tienen en común una “sociedad de hecho” que se dedica al poco proletario negocio de la explotación agropecuaria de soja. Actividad prohibida para un juez pues implica el comercio, lo que se encuentra directamente prohibido por la Constitución Nacional y el Decreto ley 1285/58.




domingo, noviembre 06, 2016

SONATA PARA UN HOMBRE BUENO.

(Un crimen de humanidad)
Por Andrea Palomas Alarcón.


En la película “La vida de los otros” una melodía compuesta por Beethoven fue interpretada por el protagonista al saber que un amigo suyo se había suicidado porque no podía aguantar la presión del socialismo alemán. Aseguraba que la armonía de esta sonata podía transmitir bondad  hasta en los más gélidos agentes del régimen. 
Deberíamos tocar esa melodía todas las mañanas en nuestro país porque le falta bondad, le falta decencia. 
Hoy, en el diario fundado con los dineros del terrorista Enrique Gorriarán Merlo: Pagina 12, se acusa a un funcionario del gobierno de realizar gestiones humanitarias. 
Al Dr. Gustavo Gettar lo acusan de humano. 
Los que lo acusan del crimen de “humanidad” transparentan indisimuladamente su interés en que los presos políticos de argentina mueran por falta de atención médica. Que se mueran sin justicia ya lo conocemos pero la inhumanidad de pretender que se mueran si atención médica debería darle vergüenza hasta a quien escribió la nota. Tal vez por eso lo hizo en forma anónima. 
Transparenta también la inutilidad de la burocracia derechohumanista de nuestro país que sólo sirve para odiar, acusar, escrachar, denunciar. Nunca salvar vidas. 
Ningún grupo “derechohumanista” se interesó por casos aberrantes como los de Molina, el comisario Becerra, el Grl Saint Jean , el comisario Alais, el Cap. Scheller, etc. Estos y muchos casos infames que hemos denunciado ante la Cruz Roja Nacional e Internacional, órgano igualmente inútil. Su representante en Argentina tenía tanto temor de ser relacionada con la ayuda humanitaria a los “represores” que se negó a que fuéramos a sus oficinas en Buenos Aires y sólo acepto reunirse con los representantes de Justicia y Concordia en el estudio de su presidente, Dr. Alberto Solanet. Sépanlo los que escriben en Página 12: Alexandra Manescu se reunió a escondidas con abogados de la Asociación Justicia y Concordia.  Otro tanto se puede decir de la ONU, la Secretaría de DDHH y ni hablar de los abiertamente politizados como las “Madres” y “Abuelas”; todos grupos burocráticos, inútiles y pomposos. 
La acusación es grave: ser un hombre bueno, ser un hombre decente. Cuando le pedí al Dr. Gettar que intervenga por el civil Miguel Angel Furci a éste ya le habían dado la unción de los enfermos  porque su caso era (y es) muy grave. Dos veces tuberculosis contraída en prisión, 60 ks. de peso, operado del corazón. Ahora tiene una obstrucción urinaria y frecuentes infecciones por una sonda colocada hace diez meses. Necesita una operación pero no lo operan, con la intención evidente de que se muera de inhumanidad. La gestión de Gettar logró que lo lleven el día 14 al hospital para que ya se quede allí, hasta su operación. Es falso lo que dice el juez Grünberg cuando afirma que fue tratado de una infección que apareció “en las últimas semanas”, viene teniendo infecciones desde hace diez meses, recurrentes, debilitantes y nunca se había ordenado que vaya a un hospital hasta que intervino el funcionario del Ministerio.
El diario de Gorriarán Merlo justifica esta persecución en que Furci fue esto o aquello. Relatan sus antecedentes como una abierta justificación de la condena a muerte. Es cierto, Furci es civil, fue parte de la SIDE, de la SIDE de Stiusso para más datos. Una institución que como las otras, se desentiende de sus presos políticos. 
No voy a hacer una apología de su actuación en la SIDE porque no la conozco pero es una hipocresía que él esté preso y todos los políticos que le dieron órdenes, libres. Es una hipocresía mayor, que se utilicen sus antecedentes como justificativo para matarlo. 
Afirma el pasquín que una nota del Dr. Gettar fue filtrada por algún empleado molesto por tanto humanismo. No es cierto. Este tipo de operaciones surge de las pinchaduras de correos electrónicos que realizan grupos paraestatales. Por añadidura buscan generarle al funcionario resquemores entre sus empleados. 
 Si nunca le habíamos dado las gracias públicamente fue por evitar generarle un entredicho con su propio gobierno. Sabemos de la cobardía de la política. Alguna vez le advertimos que podía perder el trabajo y manifestó que no le importaba. 
Pues a mí sí me importa. 
Muchos de nosotros apoyamos a este gobierno, fuimos fiscales en zonas peligrosas como Avellaneda y La Matanza, zonas hostiles a Cambiemos y peleamos palmo a palmo cada voto. Todavía no asimilamos que le hayan pedido la renuncia a Carlos Manfroni por el delito de opinión y, por el contrario,  no le hayan pedido la renuncia al soldado traidor Hernán Invernizzi, entregador del Comando Sanidad en donde asesinaron al Cnel Duarte Hardoy. Invernizzi trabaja hace años para el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco asimilamos que las radios y canales estatales estén llenas de terroristas como Eduardo Anguita, Miriam Lewin, miembros de las FARC, las Madres de Plaza de Mayo, y un largo etcétera. 
Ahora veamos cómo actúa el gobierno de Cambiemos, esperemos que no se equivoquen otra vez. No los votamos para que sean hipócritas, cobardes o políticamente correctos. Los votamos para que vengan a cambiar la bancarrota moral en la que está el país. 
Desde estas humildes palabras deseo agradecerle al Dr. Gustavo Gettar. Deseo que se conozca que al menos hay UN hombre bueno en la función pública, un hombre al que no le importa poner su trabajo en peligro para salvar vidas. A diferencia de los jueces prevaricadores que le roban la libertad a la gente y la matan sólo por un 30% extra de sueldo, este funcionario se enfrentó a la inhumanidad del régimen heredado y salvó varias vidas. 

jueves, noviembre 03, 2016

CARTA ABIERTA A UNA SOCIEDAD INGENUA.

Por Andrea Palomas Alarcón

Pensé en contestarle a la Sra. Graciela Fernández Meijide su carta de hoy [1] en La Nación mediante una carta, mía, abierta pero después recordé que los  derechosos defensores de  “genocidas” somos básicamente ingenuos y me pregunté si le interesará verdaderamente mi opinión. 
Prefiero escribirle a una sociedad ingenua como yo, que ya empieza a entender que ha sido estafada  en su buena fe… una y otra vez.
Le digo a esa sociedad, por si no lo sabe, que Pablo Fernández Meijide no era un joven “guevarista” como su madre lo presenta, volcando sus propias preferencias políticas, tal vez, como esos padres que vuelcan en sus hijos la frustración de una carrera trunca. “Pablito”, como lo llama  en los reportajes,  era montonero “uno de sus mejores cuadros” [2]dicen sus camaradas y se preguntan frecuentemente porque  Graciela lo niega y lo oculta. Se lo preguntan con desdén y reproche.
Pablito era montonero y según su madre, desapareció de su hogar una madrugada del ´77 mientras dormía apaciblemente. Una “patota” de monstruos entró a su casa por la fuerza y se lo llevó.
Pablito tenía a otros amigos durmiendo en su cuarto, en bolsas de dormir y colchones; a ninguno de ellos se lo llevaron y, ni siquiera, los demoraron para averiguar sus antecedentes pero ya sabemos que los monstruos son torpes y no pensaron que si Pablito era montonero, sus amigos podrían estar vinculados a la “orga”.
Sorprendentemente tampoco despertaron a sus hermanos, un varón y una mujer, que dormían en cuartos cercanos y no oyeron ni vieron nada. Ya sabemos que los monstruos son torpes y no pensaron que si entraban a la casa de un montonero, sus cómplices podrían atacarlos por sorpresa. No revisaron la casa ni reunieron a la familia en un mismo lugar, para tenerlos a la vista, bajo control.
¿Por qué nos vamos a sorprender? ¿Acaso alguna vez se investigó algo respecto de los “desaparecidos”?  La CONADEP era un gran escritorio y un gran libro en donde se anotaban denuncias. Nada más.
 Se dice con benevolencia que los desaparecidos no son treinta mil, que son nueve mil. Y yo agrego con menos benevolencia: los “desaparecidos” no son nueve mil; nueve mil son las denuncias. El Estado argentino jamás investigó nada. Las denuncias se tomaban y se toman como verdades reveladas. Incuestionables.  
Pero lo que más me indigna es que a casi 40 años de esos hechos, fracasada  la operación  “pedido de perdón”,  la madre de Pablo reclame en una carta conocer la verdad de lo que sucedió con él. Y se lo reclame a los militares y policías presos a los que nadie les reconoce derecho alguno, ni a la verdad, ni a la justicia.
Dice Fernández Meijide en su carta que es “en aras de la verdad”.
Y yo le preguntaría que si tiene tanto interés en la “verdad” y no en el “juicio y castigo” con el que nos han torpedeado la cabeza a varias generaciones,¿ por qué no se presentó en los “Juicios por la verdad” de los noventas?
 En el año 1999, ante la clausura de las causas penales por las leyes de obediencia debida y punto final, los que pretenden mantener abiertas las heridas de la guerra  realizaron una presentación  ante la CIDH con el patrocinio del CELS. Consiguieron una “solución amistosa” en la que el Estado argentino se comprometía a garantizar el “derecho a la verdad”.
Fue así que se desarrollaron unas representaciones teatrales (más grotescas que las actuales) en donde el Estado interrogaba  con la promesa de no sancionar.
Muchos ingenuos se presentaron a esas representaciones artísticas y pensaron que si aportaran lo poco o mucho que sabían, esos deudos llorosos encontrarían la paz. Pensaron contribuir a cerrar las heridas.  Heridas que a esta altura, debemos entender que no cerrarán jamás, porque son una estrategia de financiación política y dominación social.
El “acuerdo amistoso” impedía que la información recogida en los “Juicios por la Verdad” se utilizara para sancionar. La CIDH estuvo muy conforme con este acuerdo, nunca dijo que hubiera una costumbre internacional de sancionar, ni una responsabilidad internacional,  ni nada parecido.  Sin embargo las declaraciones de los ingenuos, que fueron buenamente a colaborar,  hoy se las toman en su contra en los fraudulentos juicios penales de “lesa humanidad”.
Qué raro que la Sra. Fernández Meijide no se haya presentado a averiguar qué fue de Pablito en aquellos  juicios.
Qué raro que se presente ahora, cuando el “pedido de perdón” que le propuso a sus enemigos como condición para hablar de la concordia, naufragó miserablemente.
Cuando nos presentan a la Sra. Fernández Meijide como un paladín de la ecuanimidad y los Derechos Humanos me recuerda a la diferenciación que se hacía hasta hace poco entre Carlotto y Bonafini. A una se la presentaba como a una dama y a la otra como una desaforada. Hoy, todos sabemos quiénes son.
Hace tiempo perdí mi ingenuidad respecto de la Sra. Fernández Meijide. Tenía mis reparos con esta persona pero me terminé de convencer cuando mi amiga Eneida, la esposa de un militar preso político, enfermo de mal de Parkinson, se le acercó durante el receso en una de estas charlas por la concordia nacional.  Le agradeció emocionada que formara parte de estos encuentros y le contó el caso de su marido al que, en estos días, vuelven a juzgar, llevándolo y trayéndolo hasta muy altas horas de la noche y la madrugada.
Fernández Meijide, abandonando el tono edulcorado que observaba durante la charla le contestó secamente “yo trabajé 40 años para que los militares vayan presos, ahora ustedes trabajen para liberarlos… si pueden”.




[1] Carta de lectores diario La Nación 03/11/16 “Un debate de todos” Graciela Fernández Meijide.




[2] “Montoneros, Soldados de Menem. ¿Soldados de Duhalde? Viviana Gorbato pág. 79